Toma de rehenes en Almagro: el Piky
En la puerta del hotel, dos pibes comparten una pipa de pasta base. Enfrente, otro pica marihuana para armar un porro. No mira la hierba que se desgrana en su mano, sino a los periodistas que hacen cola para entrevistar a los padres del Pikiy, el adolescente de 16 años que tomó cuatro rehénes en una perfumería de Almagro. Desde que lo detuvieron, las guardias periodísticas se concentraron el hotel de la calle Urquiza casi al 200. Allí la familia alquila dos habitaciones por 65 pesos al día. La presencia mediática alteró la rutina del barrio: las travestis se esconden un poco de las cámaras, y los pibes que se juntan en las esquinas le piden un billete a los que pretenden grabar una muestra de marginalidad para la televisión. Leer más…