<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
	>

<channel>
	<title>no contesta</title>
	<atom:link href="http://nocontesta.wordpress.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://nocontesta.wordpress.com</link>
	<description>los cinicos no sirven para este oficio</description>
	<lastBuildDate>Sun, 18 Dec 2011 13:15:16 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
<cloud domain='nocontesta.wordpress.com' port='80' path='/?rsscloud=notify' registerProcedure='' protocol='http-post' />
<image>
		<url>http://s2.wp.com/i/buttonw-com.png</url>
		<title>no contesta</title>
		<link>http://nocontesta.wordpress.com</link>
	</image>
	<atom:link rel="search" type="application/opensearchdescription+xml" href="http://nocontesta.wordpress.com/osd.xml" title="no contesta" />
	<atom:link rel='hub' href='http://nocontesta.wordpress.com/?pushpress=hub'/>
		<item>
		<title>Lucrecia Martel y el sonido</title>
		<link>http://nocontesta.wordpress.com/2011/11/15/lucrecia-martel-y-el-sonido/</link>
		<comments>http://nocontesta.wordpress.com/2011/11/15/lucrecia-martel-y-el-sonido/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 15 Nov 2011 13:01:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sebastián hacher</dc:creator>
				<category><![CDATA[blog]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://nocontesta.wordpress.com/?p=582</guid>
		<description><![CDATA[Lucrecia Martel dice más o menos esto: Una sala de cine es una pileta de natación vacía. Nosotros estamos adentro. El sonido es una vibración que se propaga en la sala y atraviesa el cuerpo. Somos tocados por el sonido. Podemos cerrar los ojos y evitar ver el disparo, la escena sangrienta, pero no tenemos [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=582&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lucrecia Martel dice más o menos esto: Una sala de cine es una pileta de natación vacía. Nosotros estamos adentro. El sonido es una vibración que se propaga en la sala y atraviesa el cuerpo. Somos tocados por el sonido. Podemos cerrar los ojos y evitar ver el disparo, la escena sangrienta, pero no tenemos párpados para cerrar el odio. El sonido en el cine es lo inevitable. Contamos con apenas un músculo se cierra cuando recibimos frecuencias que pueden destrozar nuestra escucha. El único animal que puede dejar de escuchar es el murciélago. De otra forma, se encandilaría con su propio chillido.<br />
Lucrecia Martel usa esas palabras: encandilarse con el sonido, párpados en el odio.<br />
<span id="more-582"></span><br />
Cuando llegan visitas a su departamento de Villa Crespo, baja la llave con una soga. Los anteojos de marco gatúbelo quedan paralelos a la vereda, pero no caen. Por las noches, por esa misma ventana, la directora de cine más polémica, amada y odiada del país, se asoma con un grabador. Y entonces escucha, registra. La gente que espera el colectivo conversa sin sospechar que sobre sus cabezas pende un micrófono que lo graba todo.<br />
Si la invitan a dar talleres de cine en el interior del país, Martel le pide a los alumnos que graben conversaciones de dos o tres minutos de las personas más cercanas. Después, en clase, les explica más o menos lo siguiente: hay cosas que suceden en el mundo del diálogo que son misteriosas. Que el lenguaje tiene el misterio y la maravilla de los verbos pasados, presentes y futuros. Y también les dice que una persona, cuando habla, se disuelve como sujeto. En sus palabras hay frases que son dichas en otra edad: si evoca cosas de su infancia, hay formas de organización de la frase que remiten a esa infancia.<br />
Por eso, les dice, es tan dificil pasar del guión al set: el que escribe cine, dice, escribe la partitura que va a ser interpretada por un animal extraño.<br />
Martel guarda las latas del fílmico que usa en las películas. Con varias de ellas construyó un mueble sobre el que descansa el televisor. Filmar le sale caro. Por cada lata que gasta para filmar imágenes, usa tres para el sonido. En sus películas, la banda sonora tiene varias capas: el diálogo principal, uno que está en el fondo, voces y quizás una música lejana, el rugido de un motor que se aleja o viene hacia la escena. Es un sonido rugoso, con varios registros. A veces hay un diálogo que empezó en una escena no vista y que se termina enseguida, sin dar chance de que haga sentido. El espectador se retuerce en la butaca, se siente incómodo: esa búsqueda por suplir la falta, por completarlo todo y darle un sentido, queda suspendida.<br />
Cada uno de nosotros- dice Martel- está condenado a una forma de percibir. El cine permite distorsionar esa maldición. Y allí es donde puede producirse el milagro: una pequeña iluminación en torno a lo que nos rodea.<br />
Si el sonido es un golpe imposible de esquivar, la cámara de sus películas es la mirada implacable de un niño. Alguien que no lo ve ni lo entiende todo, pero que también posarse en los lugares donde la mirada adulta cierra los ojos.<br />
Otra vez la teoría: Martel dice que como la cámara tiene un ángulo de visión mucho menor que el del ojo humano, es una mirada recortada que sirve para encubrir y revelar. Y que el movimiento en el cine es tan significante como el diálogo. Lo que se ve y lo que se escucha tiene que ver con qué cree el director con respecto a la naturaleza humana.<br />
Cuando se la propuso para llevar al cine la historieta El Eternauta, muchos pusieron el grito en el cielo. ¿Podía esa mujer salteña, educada en un colegio católico de provincia, obsesionada con el sonido, descarnada a la hora de romper a martillazos el sentido común, siempre joven como si hubiese un pacto con algún demonio, llevar a la pantalla uno de los mitos de la historia nacional? ¿No es una tarea destinada -preguntaban los más conservadores- a los directores tradicionales y varones, más dedicados a construcción de los íconos historiográficos que a una búsqueda capaz de desbaratar nuestros sentidos?<br />
Martel entró al proyecto sabiendo donde se metía. Siempre sabe donde se mete. Y le encanta, o no le importa. Es una artista.<br />
-Me siento afín con Los Manos -dijo la primera vez que habló sobre la película en público.- Yo también soy una invasora. Buenos Aires es el lugar donde me inventé una vida nueva.<br />
Y enseguida, otra vez su obsesión, el sonido:<br />
-El Eternauta tiene una posibilidad de pensar sobre el sonido alucinante. El paso del hombre en una ciudad donde no hay nada que se mueva es extraordinario.<br />
El proyecto naufragó. No hubo muchas explicaciones. Apenas un comunicado que hablaba de diferencias entre los productores, la familia del autor y la directora. Lucrecia Martel ya lo había advertido en una de sus conferencias. Su compromiso político pasa por otro lado.<br />
-Estamos rodeados -dijo frente a un pelotón de aspirantes a directores- de formas originales de organización de la información, de construcción narrativa. Y no los atendemos en el cine. Sentimos que nuestra referencia de cine es el cine que hemos visto.<br />
Juan Salvo y el cine argentino se la perdieron. Es como haberle privado a Picasso la posibilidad de pintar la batalla de Guernica, solo porque estaba lejos de representar con absoluto realismo los trazos de una ciudad asediada por el fascismo.</p>
<p>(artículo aparecido en ningún lado)</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/nocontesta.wordpress.com/582/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/nocontesta.wordpress.com/582/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/nocontesta.wordpress.com/582/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/nocontesta.wordpress.com/582/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/nocontesta.wordpress.com/582/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/nocontesta.wordpress.com/582/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/nocontesta.wordpress.com/582/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/nocontesta.wordpress.com/582/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/nocontesta.wordpress.com/582/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/nocontesta.wordpress.com/582/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/nocontesta.wordpress.com/582/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/nocontesta.wordpress.com/582/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/nocontesta.wordpress.com/582/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/nocontesta.wordpress.com/582/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=582&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://nocontesta.wordpress.com/2011/11/15/lucrecia-martel-y-el-sonido/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/db0d1832f295d5bde8db31c7fca07936?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">sebastian</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Sangre Salada: un adelanto</title>
		<link>http://nocontesta.wordpress.com/2011/10/11/sangre-salada-un-adelanto/</link>
		<comments>http://nocontesta.wordpress.com/2011/10/11/sangre-salada-un-adelanto/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 11 Oct 2011 12:41:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sebastián hacher</dc:creator>
				<category><![CDATA[blog]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://nocontesta.wordpress.com/?p=573</guid>
		<description><![CDATA[Esta semana el libro tendría que estar en todas las librerías. Mientras tanto, acá va un adelanto para ir leyendo. El capítulo 5 completo. Para bajarlo, hacer click acá. También se puede ver acá.<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=573&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://nocontesta.files.wordpress.com/2011/10/nike.jpg?w=480" alt="" title="nike"   class="aligncenter size-full wp-image-575" /></p>
<p>Esta semana el libro tendría que estar en todas las librerías. Mientras tanto, acá va un adelanto para ir leyendo. El capítulo 5 completo. Para bajarlo, hacer <a href='http://nocontesta.files.wordpress.com/2011/10/sangre-salada-capitulo-5.pdf'>click acá</a>. También se puede ver <a href="http://es.scribd.com/doc/68337369/sangre-salada-capitulo-5" title="click ahí" target="_blank">acá.</a></p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/nocontesta.wordpress.com/573/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/nocontesta.wordpress.com/573/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/nocontesta.wordpress.com/573/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/nocontesta.wordpress.com/573/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/nocontesta.wordpress.com/573/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/nocontesta.wordpress.com/573/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/nocontesta.wordpress.com/573/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/nocontesta.wordpress.com/573/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/nocontesta.wordpress.com/573/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/nocontesta.wordpress.com/573/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/nocontesta.wordpress.com/573/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/nocontesta.wordpress.com/573/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/nocontesta.wordpress.com/573/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/nocontesta.wordpress.com/573/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=573&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://nocontesta.wordpress.com/2011/10/11/sangre-salada-un-adelanto/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/db0d1832f295d5bde8db31c7fca07936?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">sebastian</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://nocontesta.files.wordpress.com/2011/10/nike.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">nike</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Ya sale</title>
		<link>http://nocontesta.wordpress.com/2011/10/01/ya-sale/</link>
		<comments>http://nocontesta.wordpress.com/2011/10/01/ya-sale/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 01 Oct 2011 20:27:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sebastián hacher</dc:creator>
				<category><![CDATA[blog]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://nocontesta.wordpress.com/?p=566</guid>
		<description><![CDATA[En los próximos días sale a la venta Sangre Salada, un libro de crónicas sobre La Salada, la feria más grande y complicada del país. Es el primer título de una colección de libros de no ficción dirigida por Cristian Alarcón y editada por Marea. Hay un sitio en facebook donde uno puede presionar &#8220;me [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=566&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://nocontesta.files.wordpress.com/2011/10/sangre-salada-tapa-web.jpg?w=480" alt="" title="sangre salada, el libro"   class="aligncenter size-full wp-image-567" /></p>
<p>En los próximos días sale a la venta Sangre Salada, un libro de crónicas sobre La Salada, la feria más grande y complicada del país. Es el primer título de una colección de libros de no ficción dirigida por Cristian Alarcón y editada por Marea. Hay un sitio en facebook donde uno puede presionar &#8220;me gusta&#8221; y enterarse de las novedades del libro. Pueden entrar <a href="http://www.facebook.com/sangresalada" title="Sangre Salada en Facebook">haciendo click acá</a> o mediante la caja del costado.</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/nocontesta.wordpress.com/566/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/nocontesta.wordpress.com/566/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/nocontesta.wordpress.com/566/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/nocontesta.wordpress.com/566/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/nocontesta.wordpress.com/566/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/nocontesta.wordpress.com/566/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/nocontesta.wordpress.com/566/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/nocontesta.wordpress.com/566/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/nocontesta.wordpress.com/566/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/nocontesta.wordpress.com/566/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/nocontesta.wordpress.com/566/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/nocontesta.wordpress.com/566/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/nocontesta.wordpress.com/566/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/nocontesta.wordpress.com/566/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=566&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://nocontesta.wordpress.com/2011/10/01/ya-sale/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/db0d1832f295d5bde8db31c7fca07936?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">sebastian</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://nocontesta.files.wordpress.com/2011/10/sangre-salada-tapa-web.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">sangre salada, el libro</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>¿Qué pasó con Octavio Romero? III</title>
		<link>http://nocontesta.wordpress.com/2011/09/16/%c2%bfquien-paso-con-octavio-romero-iii/</link>
		<comments>http://nocontesta.wordpress.com/2011/09/16/%c2%bfquien-paso-con-octavio-romero-iii/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 16 Sep 2011 21:34:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sebastián hacher</dc:creator>
				<category><![CDATA[blog]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://nocontesta.wordpress.com/?p=557</guid>
		<description><![CDATA[Esta es la tercera nota que escribo sobre el caso, para el Suplemento Soy de Página 12. Las anteriores están acá y acá. Gabriel Gerbasch, Gaby, maneja un taxi y nunca sale a trabajar sin cargar las pancartas en el baúl del auto. Son varios símbolos de interrogación de color rojo, con la cara del [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=557&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Esta es la tercera nota que escribo sobre el caso, para el <a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/soy/1-2127-2011-09-16.html" title="Soy" target="_blank">Suplemento Soy</a> de Página 12. Las anteriores están <a href="http://nocontesta.wordpress.com/2011/06/24/%C2%BFquien-mato-a-octavio-romero/" title="primera nota" target="_blank">acá</a> y <a href="http://nocontesta.wordpress.com/2011/07/29/%C2%BFque-paso-con-octavio-romero-ii/" title="segunda nota" target="_blank">acá</a>.</em></p>
<p>Gabriel Gerbasch, Gaby, maneja un taxi y nunca sale a trabajar sin cargar las pancartas en el baúl del auto. Son varios símbolos de interrogación de color rojo, con la cara del prefecto asesinado tres meses atrás y una frase: ¿que pasó con Octavio Romero?, una pregunta que la Justicia todavía no pudo responder. La vida de Gaby también se convirtió en eso: un símbolo de interrogación enorme. El amor de su vida había pedido permiso en Prefectura para casarse con él, y pocos meses antes de concretar el sueño apareció asesinado a golpes y desnudo en jurisdicción de la fuerza para la que trabajaba. Todavía no hay ni un solo sospechoso, ni una pista firme para saber qué pasó.<br />
<span id="more-557"></span><br />
Tres semanas atrás, Gaby andaba por las calles del centro y escuchó en la radio que en Plaza de Mayo había una marcha pidiendo por Candela Sol Rodríguez. La nena de once años seguía desaparecida y a él le pareció que tenía que estar ahí. Dejó el taxi cerca de la plaza, bajó con las pancartas y encaró rumbo a la Pirámide. Unos metros antes paró, tomó aire, dijo esto es difícil pero tenemos que hacerlo y avanzó para juntarse con la masa.</p>
<p>Entonces la vio: la luna estaba casi llena.</p>
<p>–La luna –cuenta ahora Gaby en la cocina de la casa que compartía con Octavio– era nuestra forma de comunicación cuando estábamos lejos. Siempre la mirábamos los dos a la misma hora.</p>
<p>Si esa noche se tuvo que sentar a llorar al borde de una de las fuentes, ahora camina por su departamento y cada objeto, cada detalle, le hace recordar a él. Abre un cajón y aparece la tijera de peluquero que compraron en el viaje a Europa. Entorna la puerta de la cocina y ahí está el delantal que usaba Octavio cuando lo esperaba con la comida lista.</p>
<p>–Una vez entré y estaba vestido sólo con el delantal y un slip muy chiquito, cocinando. Lo vi parado justo ahí –dice Gaby y señala un rincón de la habitación con paredes naranjas.</p>
<p>A veces espera levantar la vista y encontrarlo desparramado en la cama, mirando televisión. Otras, junta fuerzas y mete lo que puede en cajas. Hay ropa, uniformes de la Prefectura, recuerdos de sus viajes juntos. Gaby piensa mandarlos a Corrientes, para que los guarde la suegra. En los días de tristeza, esa mujer de Curuzú Cuatiá es capaz de decir cualquier cosa, de insultar y culpar a cualquiera. Algunos opinan que le llenaron la cabeza; otros, que la misma madre que nunca terminó de aceptar la homosexualidad de su hijo ahora no puede aceptar la muerte. Gaby le tiene respeto. Vio a tantas madres llorar sus hijos muertos que aprendió que cualquiera podría ser ella.</p>
<p>Quizá la única forma de que unos y otros hagan el duelo sea el esclarecimiento. Por ahora parece una esperanza lejana. La Justicia sigue trabajando en varias direcciones a la vez y acumula más de mil seiscientas fojas sin ninguna hipótesis clara. Según las fuentes con acceso a la causa, la Fiscalía de Instrucción 40 ordenó que la investigación siguiera en manos de Búsqueda de Personas de la Policía Federal, una división que en los últimos meses no sólo tuvo muchísimo trabajo, sino que está preparada para cumplir otro tipo de funciones, distintas a investigar un asesinato. El caso, además, está en manos de un solo oficial, que sigue múltiples expedientes a la vez. Y las pericias tienen algunos retrasos: los resultados de los exámenes toxicológicos que se hicieron al cuerpo de la víctima todavía no se conocen, a pesar de que suelen tardar menos de cuarenta y cinco días.</p>
<p>Rodolfo Landolfi, abogado contratado por la madre de Octavio, asegura que la instrucción crece cada vez más:</p>
<p>–Se está descubriendo que la vida social de Octavio era muy amplia. Además de su trabajo en la Prefectura, con la realización de tours y eventos turísticos tenía contactos con gente de varios países. Eso hace que sus relaciones públicas sean tan variadas.</p>
<p>¿Hay algún indicio que apunte a la participación de hombres de la Prefectura?</p>
<p>–Ni siquiera se lo plantea en términos de probabilidades, sino en el ámbito de posibilidades: algo que forma parte más de la filosofía que de los hechos. O sea, no hay nada concreto.</p>
<p>Prueba de esa orientación es que varios amigos de la pareja y sus hermanos fueron citados a declarar en dos o más ocasiones. Los instructores ahondaron una y otra vez en los círculos sociales de la víctima.</p>
<p><strong>Media docena de abogados</strong></p>
<p>Mientras se escriben estas líneas, Gaby está a punto de pedir que lo acepten como querellante en la causa que investiga la muerte de su novio. Para eso, tuvo que sacar un certificado de convivencia y juntar varios elementos para probar que esa relación de más de diez años existió. Ahora falta saber si la Justicia va a aceptarlo.</p>
<p>Por un pedido de la CHA, va a ser patrocinado por ACIJ (Asociación Civil para la Igualdad y la Justicia). La causa va a ser llevada adelante por un grupo de abogados y estudiantes avanzados, encabezados por el director de la asociación, Gustavo Maurino. “Los casos que seleccionamos para trabajar son de interés público. El objetivo es lograr un cambio en el derecho establecido, y en lo que ese derecho establecido genera y legitima en términos de relaciones sociales”, explica Ezequiel Gutiérrez, profesor de la práctica que los estudiantes de la UBA cumplen en ACIJ. “Y el caso de Octavio reúne esos requisitos –agrega–, porque existe la hipótesis de que el homicidio pudo haber sido un crimen de odio.”</p>
<p>Marcelo Suntheim, activista de la CHA, señala que una de sus propuestas es que en el caso intervenga Fiscalía de Investigaciones Administrativas que dirige Dafne Palópoli. Esa fiscalía tiene la función de investigar a los miembros de la administración pública, incluyendo las fuerzas de seguridad. Desde la CHA confían en su trabajo porque Palópoli llevó adelante la investigación por la razzia policial en el boliche gay Cero Consecuencia el 18 de abril de 2006. Ese día, la policía entró al local a las 20.30, prendieron las luces, pusieron a todo el mundo contra la pared y registraron el lugar hasta la madrugada, secuestrando los documentos de identidad y negándoles asistencia a varias personas que se descompusieron durante el operativo. “Esa causa –explica Suntheim– llegó hasta la Corte Suprema.”</p>
<p><strong>Un cruce de mails<br />
</strong></p>
<p>En marzo del año pasado, Octavio Romero se había comunicado por Facebook con Ricardo Ragendorfer, el periodista de policiales que se consagró al describir la trama mafiosa de la Policía Bonaerense. Octavio buscaba ayuda para denunciar un caso extraño. Un hombre llamado Horacio Barrientos, de 38 años y padre de once hijos, había sido detenido por la Policía Federal en La Boca y trasladado a Comodoro Rivadavia, donde lo requería la Justicia. Un día después de ser detenido, Barrientos apareció ahorcado en una comisaría de esa localidad. Octavio conocía a su familia, sabía desde adentro cómo eran los manejos de las fuerzas y decidió pedir ayuda.</p>
<p>“Lo más curioso –le escribió a Ragendorfer– es que ayer accedieron a entregar el cuerpo, pero con la condición de que sería la policía la encargada de llevar el ataúd cerrado hasta el lugar del velatorio, la familia no podía quedar a solas con el ataúd, el velorio se realizaría a cajón cerrado y luego del mismo sería la misma guardia de la policía la que retiraría el féretro y lo trasladarían al cementerio de la Chacarita”.</p>
<p>El caso de Barrientos quedó impune. El intercambio de mails fue recordado semanas atrás por sus amigos. Nadie cree que aquella denuncia tenga algo que ver con el asesinato de Octavio. De lo que habla, en cambio, es de cierta sensibilidad. Octavio era alguien que no estaba dispuesto a callarse la boca. Algo a tener en cuenta en ese montón de preguntas sin respuesta que es la causa que investiga su muerte.</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/nocontesta.wordpress.com/557/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/nocontesta.wordpress.com/557/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/nocontesta.wordpress.com/557/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/nocontesta.wordpress.com/557/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/nocontesta.wordpress.com/557/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/nocontesta.wordpress.com/557/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/nocontesta.wordpress.com/557/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/nocontesta.wordpress.com/557/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/nocontesta.wordpress.com/557/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/nocontesta.wordpress.com/557/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/nocontesta.wordpress.com/557/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/nocontesta.wordpress.com/557/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/nocontesta.wordpress.com/557/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/nocontesta.wordpress.com/557/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=557&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://nocontesta.wordpress.com/2011/09/16/%c2%bfquien-paso-con-octavio-romero-iii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/db0d1832f295d5bde8db31c7fca07936?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">sebastian</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Superhéroes de barrio: La Hormiga Roja</title>
		<link>http://nocontesta.wordpress.com/2011/09/15/superheroes-de-barrio-la-hormiga-roja/</link>
		<comments>http://nocontesta.wordpress.com/2011/09/15/superheroes-de-barrio-la-hormiga-roja/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Sep 2011 22:41:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sebastián hacher</dc:creator>
				<category><![CDATA[blog]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://nocontesta.wordpress.com/?p=549</guid>
		<description><![CDATA[Al mediodía, el tren que va desde José C. Paz hasta Retiro lleva poca gente: oficinistas rezagados, adolescentes con auriculares, mujeres que van al centro par hacer trámites y algún que otro jubilado. Esteban Florentín hace rato que pasó los sesenta años, pero no entra en ninguna de esas categorías. Recorre los vagones arrastrando su [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=549&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://nocontesta.files.wordpress.com/2011/09/pre-sub20100205_42.jpg"><img src="http://nocontesta.files.wordpress.com/2011/09/pre-sub20100205_42.jpg?w=480&#038;h=320" alt="" title="la hormiga roja" width="480" height="320" class="aligncenter size-full wp-image-550" /></a><br />
	Al mediodía, el tren que va desde José C. Paz hasta Retiro lleva poca gente: oficinistas rezagados, adolescentes con auriculares, mujeres que van al centro par hacer trámites y algún que otro jubilado. Esteban Florentín hace rato que pasó los sesenta años, pero no entra en ninguna de esas categorías. Recorre los vagones arrastrando su capa de raso rojo y protegido por una la capucha raída que le cubre los ojos y parte de la nariz, coronada por un pedazo de botella que hace que permanezca siempre erguida, como si llevara un florero invertido en la cabeza. El uniforme no está completo si las antenas no miran al cielo, y mucho menos si faltan los anteojos gruesos que se calza encima de la máscara. Esteban Florentín es como Clark Kent pero al revés: cuando se pone esos anteojos, deja de ser un viejo de pelo largo y se convierte en el otro, en el superhéroe. La Hormiga Roja.<br />
<span id="more-549"></span><br />
	-Sin esto -dice enfundando en su disfraz-  me falta algo. Cuando me pongo el traje siento mas fuerza. Inclusive siento más respeto. Creo que respetan la capa.<br />
	El tren a Retiro es el primer testigo de sus hazañas. Hormiga elige el vagón que lleva más gente, se para justo en el centro y lanza una carcajada que parece el grito de un pájaro de monte. Lo hace dos veces y se queda en silencio, esperando una respuesta. 	Nadie emite sonido. Hormiga no se animala. Se acaricia la barba larga y canosa, sonríe para si mismo, respira profundo y se lanza al ruedo otra vez.<br />
	-¡Buen día!- grita.<br />
	Nada. Ni un sonido de más. Apenas algún adolescente que manipula su ipod, un oficinista que mira por la venta incómodo, una mujer que le dedica media sonrisa, suficiente para que el héroe se desate.<br />
	-¿Es que me quedé en el tiempo? -reclama-. En la ciudad ya no se acostumbra a decir buen día como le va. Nos hemos olvidado de la tierra: vivimos muy tensionados y nos hemos olvidado hasta del saludo.<br />
	Su discurso deriva en un monólogo interminable: esboza una teoría sobre el voto, los ventiladores de techo en los trenes, la navidad -a la que acusa de ser un concurso de borracheras y música alta- y sobre la necesidad de caminar descalzos sobre gramilla para descargar energía.<br />
	Cuando un tema languidece, Hormiga se planta en una frase y desde ahí dispara un nuevo tema. Él lo llama el método de la telaraña:<br />
	-Y he visto -le dice a los pasajeros del tren cuando revela su truco, cuando les avisa a todos que están atrapados en la red de palabras que él teje- a una avispa atrapada en una telaraña. La araña no se animaba a acercarse y al final la avispa se pudo escapar.<br />
	Que quiere decir con eso, nadie lo sabe. Justo cuando está por explicarlo, el tren entra a Retiro y los pasajeros se van en tropel, sin prestarle demasiada atención a esa hormiga con vocación de arácnido que los mira desde el centro del vagón.</p>
<p>                                           *</p>
<p>	-Hormiga, ¿qué poderes tiene usted?<br />
	-Soy el mensajero de la cultura. Un mensajero del arte y la reflexión. Cada cosita tiene una reflexión. La gente se comunica conmigo por la ropa. Y ahí trato de trasmitirle mi conocimiento. Sobre todo lo que aprendí de mis padres.<br />
	Eso dice el héroe sentado un bar en Caminito, donde atiende los días que el turismo llega al barrio a borbotones. Una hora después, cuando una mujer acompañada por sus hijos le pregunta lo mismo, la respuesta será distinta:<br />
	-Yo le enseño a los hijos a que respeten a los padres -sostendrá Hormiga-. Una vez un señor me dijo: la educación empieza por casa. Y yo le respondí que en mi barrio no, porque las familias no tenían educación y que entonces había que ayudarlos.<br />
	Más tarde, cuando camine a los saltitos y se acerque a un grupo de señoras y les guiñe un ojo, dirá:<br />
	-¡Soy Hormiga y no muerdo! Soy Hormiga porque pico fuerte.<br />
	Antes trabajaba en el centro de San Miguel. Usaba el mismo traje y las mismas tácticas: la risa de pájaro, el discurso interminable, el intento de trasmitir una enseñanza. A veces andaba con una hoja de papel en la mano y azuzaba a los chicos que caminaban por la peatonal.<br />
	-Usted tiene que ir a Caminito- le dijo una mujer que conoció en la calle-. Allá está lleno de turistas, le va ir bien.<br />
	Hormiga de calzó la capa y la capucha, tomó el tren y después un colectivo hasta la orilla del Riachuelo. La Boca estaba saturada de gente: llegaba un tour de compras tras otro, lleno de hombres y mujeres regordetes con cámaras y poco tiempo para gastar su dinero. Hormiga caminó entre ellos, dejó que lo miraran, que las madres le explicaran a sus hijos que era el cuco, un loco o el Chapulín Colorado. No le respondió a nadie. Eligió un bar con mesas en la calle, se sentó y pidió un té.<br />
	Entonces, sucedió la revelación. El momento mágico que iba a cambiarlo todo.<br />
	-¡Foto, foto, foto!-gritó un turista.<br />
 	Hormiga contestó con su risa loca y un gesto de loco para la cámara. La escena le despertó una idea: imaginó las cámaras del mundo entero puestas sobre su máscara y reproduciendo su mensaje en los cinco continentes. La Hormiga internacional, embajadora de la paz y la unión de los pueblos.<br />
	Por la foto le dejaron 10 pesos. Un vendedor ambulante vio la maniobra y lo encaró.<br />
	-Acá no podés laburar -le dijo-. Nosotros tenemos códigos.<br />
	No sabía con quién se metía. Hormiga lo envolvió en su discurso, involucró a otras personas que pasaban por el lugar y por último convocó a la unión y la convivencia entre los seres humanos. Una semana después ya era parte del staff permanente de Caminito, junto con el doble de Maradona, los bailarines de tango y los promotores que invitan a la gente a sentarse en los bares.<br />
	Para tener algo que ofrecer fabricó hormigas con bolitas de plástico, piolines y una sonrisa pintada con líquido corrector: una construcción rústica, igual que él. La idea era ofrecerlas a cada uno de los que les sacara fotos.<br />
	Aunque esa no fuera la tarea central, nunca está de más ganar unos pesos.</p>
<div class='embed-vimeo' style='text-align:center;'><iframe src='http://player.vimeo.com/video/21126570' width='400' height='300' frameborder='0'></iframe></div>
<p>                                              *</p>
<p>	-Somos dos personas en una -sostiene Hormiga-. Esteban Florentín, que nació en el litoral, y la Hormiga Roja, que nació en Jose C. Paz. Ya casi no hay diferencia entre uno y otro. El traje es un caparazón: soy como un ananá, que por fuera es áspero y por dentro es dulzura.<br />
 	Esteban Florentín, el hombre, se crió en Corrientes, en una isla de los Esteros del Iberá. Su padre era campesino y le vendía mercadería a los paisanos de la región. A él le llamaba la atención la gente que iba a Buenos Aires y volvía con la piel blanca y relojes nuevos. Cuando cumplió los dieciocho quiso dejar el monte y las siestas para conocer la ciudad.<br />
	-Andá -lo autorizó el padre-, pero eso es para locos.<br />
	Volvió recién cuando el viejo cumplió ochenta y mandó a  llamar a sus quince hijos. En el camino, Esteban los fue encontrando a casi todos. A algunos no los conocía: se enteró que una de sus hermanas era curandera, que otra se había casado con un marinero y que él mayor de los varones era cuchillero y manejaba una villa entera.<br />
	-¿Ya están todos?-preguntó el padre cuando los recién llegados se reunieron alrededor de su cama.<br />
	-Faltan dos- respondió una de las hermanas.<br />
	Al rato aparecieron los rezagados y el anciano volvió a hacer la misma pregunta. 	Le dijeron que ya estaban, y entonces murió.<br />
	La relación de Esteban con la tierra natal se volvió recuerdo: como buen correntino emigrado, en su discurso siempre estará presente la nostalgia del pago chico, alguna que otra palabra en guaraní y una evocación a la época feliz entre los pájaros y la tierra. Eso será ya en la adultez. En 1970 estaba preocupado por otra cosa: trabajaba de mozo en un bar y quería ser Barman. Estudió de noche, imitó a sus jefes y pronto, dice, se convirtió en un bartender reconocido, uno de los pocos que tenía plaza fija en los eventos de La Rural.<br />
	Con ese trabajo se compró un tapado de cuero -que todavía guarda- varios trajes y un terreno en José C. Paz, un barrio del tercer cordón donde todavía los vecinos pueden tener caballos en los patios de las casas.<br />
	Allí se fue a vivir con una mujer trece años menor que él.<br />
	-La conocí en un boliche. Yo era un barman respetado, me decían Fernandín. En el 78 compré el terreno y construí todo alrededor con ladrillo y alambre tejido.<br />
	Cada noche, después del trabajo se reunía con sus colegas y elegían una barra para pasar las horas y competir a ver quién tomaba más. Allí empezó la desgracia: el camino que lo llevaría hasta el fondo y que luego le permitiría renacer como héroe.<br />
	-Empecé a tomar, a descarrilarme. Preparaba un trago y hacía que sobrara un poco para mí. Terminaba por ahí tirado.<br />
	En la familia le dieron un ultimátum y los vecinos le marcaron el camino hasta Alcohólicos Anónimos. Allí lograron rescatarlo. Pero cuando parecía que salía del pozo, la mujer lo abandonó. Esteban Florentín se quedó solo con sus dos hijos, que nunca volvieron a ver a la madre.<br />
	Y si antes tenía vocación de servicio, si organizaba murgas, funciones de títeres, ballets infantiles y fiestas para el día del niño, la soledad lo empujó a convertirse en un animador barrial tiempo completo. Primero fundó un polideportivo en un campo abandonado, después una Sociedad de Fomento y por último planeó hacer un paseo al aire libre a la orilla de una laguna que funciona como basural. La mayoría de los proyectos naufragaban por imposibles o por la desidia de la gente, pero él no se preocupaba: igual que en sus monólogos, de los restos de una idea nacía otra nueva, renovaba y más potente que la anterior. </p>
<p>	Hormiga, el personaje, apareció el día que se disfrazó para animar una fiesta de cumpleaños.<br />
	-Y a partir de ahí -cuenta- me volqué a eso. Lo llamé el Operativo Hormiguita, porque no podía dejar de trabajar. Si paraba, empezaba a tomar de vuelta.<br />
	Desde entonces pasaron casi treinta años.<br />
	En su casa de José C. Paz, Hormiga tiene una habitación húmeda donde se acumulan periódicos barriales, denuncias que presentó en la municipalidad, afiches convocando a festivales y las cartas que le escribió a su mujer cuando lo abandonó. Este año, el documentalista chileno Tristán Tapiés terminó una película sobre su vida. Allí, Hormiga aparece junto a sus vecinos, en Caminito y acompañado con un Chamán Pilagá con quién conversa en su lengua originaria.<br />
	Uno de los sueños del protagonista es que el documental se proyectara en las vidrieras de las casas de electrodomésticos, reproduciendo su mensaje en varios televisores a la vez. Por ahora no pudo ser, pero Hormiga no se da por vencido.<br />
	Hace unos meses Anabela Ascar, la reina de lo bizarro, lo invitó a su programa en Crónica TV. Allí, el héroe habló de su mensaje, mostró su risa y hasta se permitió hacer algunos chistes, que los periodistas no entendieron. De todo lo que contó, en las repeticiones solo se quedaron con un detalle. Hormiga, con la voz en falsete, traduciendo una conversación con los gatos que viven en el techo de su casa.<br />
<span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://nocontesta.wordpress.com/2011/09/15/superheroes-de-barrio-la-hormiga-roja/"><img src="http://img.youtube.com/vi/09oz0WYMsPc/2.jpg" alt="" /></a></span><br />
(artículo aparecido en la revista soho- foto de <a href="http://www.sub.coop">Sub Cooperativa de Fotógrafos</a>) </p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/nocontesta.wordpress.com/549/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/nocontesta.wordpress.com/549/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/nocontesta.wordpress.com/549/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/nocontesta.wordpress.com/549/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/nocontesta.wordpress.com/549/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/nocontesta.wordpress.com/549/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/nocontesta.wordpress.com/549/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/nocontesta.wordpress.com/549/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/nocontesta.wordpress.com/549/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/nocontesta.wordpress.com/549/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/nocontesta.wordpress.com/549/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/nocontesta.wordpress.com/549/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/nocontesta.wordpress.com/549/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/nocontesta.wordpress.com/549/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=549&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://nocontesta.wordpress.com/2011/09/15/superheroes-de-barrio-la-hormiga-roja/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/db0d1832f295d5bde8db31c7fca07936?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">sebastian</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://nocontesta.files.wordpress.com/2011/09/pre-sub20100205_42.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">la hormiga roja</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Candela y la máquina de hacer perejiles.</title>
		<link>http://nocontesta.wordpress.com/2011/09/12/candela-y-la-maquina-de-hacer-perejiles/</link>
		<comments>http://nocontesta.wordpress.com/2011/09/12/candela-y-la-maquina-de-hacer-perejiles/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 18:58:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sebastián hacher</dc:creator>
				<category><![CDATA[blog]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://nocontesta.wordpress.com/?p=545</guid>
		<description><![CDATA[Update. También escribí estos dos artículos: -Sobre la irrupción de Grassi en el caso. -No logran despegar a la policía y el narcotráfico del crimen de Candela. Cuando recién empezó el caso Candela, escribí un artículo que está publicado acá. Esta semana escribí, para Miradas al Sur, este artículo que pego más abajo. El viernes [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=545&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Update.<br />
También escribí estos dos artículos:<br />
<a href="http://sur.elargentino.com/notas/grassi-y-el-regreso-de-la-otra-mano-de-dios">-Sobre la irrupción de Grassi en el caso</a>.<br />
<a href="http://sur.elargentino.com/notas/caso-candela-no-logran-despegar-la-policia-y-los-narcos-del-crimen" title="-No logran despegar a la policía y el narcotráfico del crimen de Candela." target="_blank">-No logran despegar a la policía y el narcotráfico del crimen de Candela.</a></p>
<p><em>Cuando recién empezó el caso Candela, escribí un artículo que está <a href="http://sur.elargentino.com/notas/todas-las-muertes-de-candela" title="Todas las muertes de Candela" target="_blank">publicado acá</a>. Esta semana escribí, para Miradas al Sur, este artículo que pego más abajo.</em> </p>
<p>El viernes pasado a la noche, varios patrulleros entraron a Villa La Tranquila, en el partido de San Martín. Casi al mismo tiempo, otros hacían lo mismo en La Cárcova, La 18, Catanga, Corea y 8 de Julio, todos barrios humildes del mismo partido.<br />
–Es por el caso Candela –decían los hombres de azul si alguien preguntaba.<br />
Pero lo que hicieron fue llevarse a todo aquel se les cruzaba en el camino.<br />
<span id="more-545"></span><br />
Sólo en La Tranquila hubo 18 detenidos. A uno de ellos, un niño de trece años, lo interceptaron en una cancha de futbol. El oficial que lo detuvo lo tacleó justo frente al arco y le pegó una patada en el pecho. En la puerta de un rancho, un grupo compartía una cerveza. Los metieron a todos para adentro y los tiraron al piso. Allí, sin ninguna orden de allanamiento, la policía se dedicó a revolver todo . Varios detenidos perdieron sus celulares. Los dueños de casa, sus ahorros.<br />
Luego de una madrugada de idas y venidas, todos fueron liberados. La explicación oficial fue que era un operativo de rutina, y que estaban demorados por averiguación de antecedentes. Los casi veinte jóvenes que la policía obligó a forman en fila y sin abrigo en el patio de la comisaría no sintieron lo mismo.<br />
–Acá –dijo uno de los que más los golpeaba–, los podemos matar a todos y nadie va a reclamar.<br />
Para los que conocen la estructura policial de San Martín, los operativos del viernes pasado y que todavía se repiten tuvieron otro motivo: limpiar un poco la imagen de las comisarías de la zona.<br />
La razón: todos los involucrados en el caso Candela vienen del partido de San Martín.</p>
<p><strong>Viejos conocidos</strong><br />
 –¡El Negro Pila! –grita una mujer mientras Miradas al Sur conversa con los vecinos en uno de los barrios allanados.<br />
Desde el reconocimiento del cadáver de Candela trasmitido en vivo y en directo, la mujer no logró desprenderse de la pantalla: vive como intoxicada por las imágenes. Cuando grita ese nombre, todos corren junto a ella. Negro Pila es como se conoce en San Martín a Hugo, el principal acusado por el crimen de la nena de once años.<br />
–Acá venía todos los días –cuenta una de las vecinas–. Tenía vendedores que trabajaban para él. Andaba en un auto de vidrios oscuros.<br />
–Se tuvo que ir porque tuvo lío con los chicos del barrio –agrega otra–. Sus vendedores no eran gente del barrio, y no respetaban nada. Se tirotearon con los pibes de acá, hirieron a varios pero después se tuvieron que mandar a mudar.<br />
–¿Y la policía? –pregunta Miradas al Sur. El interrogante les suena a lugar común.<br />
–El que le venía a cobrar –dice una de ellas– era Walter Medina, que era el jefe de calle de la comisaría 1ª. Parecían muy amigos.<br />
Ese oficial, de unos 35 años, fue blanco de las quejas de las madres con hijos golpeados por los hombres de la ley , y fue trasladado a la comisaría de Billinghurst, que tiene jurisdicción en las villas 9 de Julio y La 18. En otras palabras: de la jurisdicción donde había quioscos menores –incluyendo al del Negro Pila – a la zona donde reinaba Mameluco Villalba, el transa que quiso ser intendente de San Martín.<br />
–El jefe de calle –explica a Miradas al Sur un viejo jefe de la Bonaerense– es el que recauda para el comisario, y el que sabe todo lo que pasa en el barrio. Nadie puede vender droga sin permiso de él.<br />
En sus palabras hay algo de melancolía.<br />
–Estos pibes –se queja– no son como nosotros. A los de nuestra generación el trabajo los transformaba en delincuentes. Éstos ya entran en la escuela de policía con vocación de robar.<br />
Sus cálculos son a ojo: dice que en San Martín, una comisaría normal puede recaudar 50 mil pesos al mes. Una grande, como la de José León Suárez –con jurisdicción en la Corea y la Cárcova– mucho más. Es que en la Corea es donde están los centros de distribución de cocaína más importantes. Y en la Cárcova, los suboficiales se disputan la basura con los recicladores. El ejemplo más conocido es el de la masacre de José León Suárez, en febrero de este año, con dos jóvenes fusilados durante el saqueo a un vagón de tren.<br />
Carola Labrador, la madre de Candela, nació en La Corea. Su padre, el Beto Labrador, fue un puntero político que llegó a concejal. Carola no siguió su camino. Después de su primer casamiento hace dos décadas, tuvo un amorío con un dealer del barrio, del que se habló en los primeros días del caso. Luego se juntó con Alfredo Rodríguez, el padre de Candela. Hasta hace poco, Rodríguez también fue protagonista de la cobertura periodística del caso. De él se dijo que era un pirata del asfalto con un prontuario de temer.<br />
La realidad es que el padre de Candela fue condenado por tres hechos, todos fallidos. El último es del 5 de febrero de 2007. Ese día intentó robarle a dos empleados de una casa de música con una pistola 6.35 sin balas. Sus cómplices huyeron y él fue apresado al intentar escapar corriendo. Tres años antes, la hermana de Carola, Sabrina Labrador, lo había denunciado por tirotearle el frente de su casa. “En esa época estaba separado de mi hermana y andaba muy drogado”, contó la mujer en su testimonio. Y tres años antes de ese hecho, el 13 de julio de 2001, Rodríguez intentó robar un camión estacionado en la puerta de un corralón. Lo atraparon media cuadra después. Su condena, en un juicio abreviado, fue a tres años y medios de prisión.<br />
El perejil, en la jerga de la Bonaerense, es alguien de poca pericia para el delito, bastante turbio como para parecer culpable de cualquier cosa, y con pocos elementos para defenderse. Son personajes de reparto, ideales para actuar de chivos expiatorios. Primero le tocó jugar ese papel a Rodriguez. Ahora es el turno del Negro Pila. Más allá de estar involucrado o no en el caso, a este último se le adjudica una desventaja adicional: su condición de peón de la policía. Al fin de cuentas, dicen los que saben, los hombres de azul son los que escriben el guión en el teatro de ilegalidades que es el conurbano bonaerense.</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/nocontesta.wordpress.com/545/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/nocontesta.wordpress.com/545/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/nocontesta.wordpress.com/545/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/nocontesta.wordpress.com/545/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/nocontesta.wordpress.com/545/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/nocontesta.wordpress.com/545/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/nocontesta.wordpress.com/545/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/nocontesta.wordpress.com/545/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/nocontesta.wordpress.com/545/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/nocontesta.wordpress.com/545/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/nocontesta.wordpress.com/545/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/nocontesta.wordpress.com/545/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/nocontesta.wordpress.com/545/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/nocontesta.wordpress.com/545/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=545&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://nocontesta.wordpress.com/2011/09/12/candela-y-la-maquina-de-hacer-perejiles/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/db0d1832f295d5bde8db31c7fca07936?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">sebastian</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Abuso sexual: sin justicia para el niño que no podía dibujar el sol</title>
		<link>http://nocontesta.wordpress.com/2011/08/28/abuso-sexual-sin-justicia-para-el-nino-que-no-podia-dibujar-el-sol/</link>
		<comments>http://nocontesta.wordpress.com/2011/08/28/abuso-sexual-sin-justicia-para-el-nino-que-no-podia-dibujar-el-sol/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 28 Aug 2011 15:32:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sebastián hacher</dc:creator>
				<category><![CDATA[blog]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://nocontesta.wordpress.com/?p=542</guid>
		<description><![CDATA[El miércoles 17 de agosto, un niño de diez años declaró frente al Tribunal Oral 2 de Morón. –Mi papá –dijo– me metía el dedo en la cola. Su pito estaba duro y se le hinchaban las venas. Veinticuatro horas más tarde, el padre de ese chico salió en libertad. Antes de declarar, G. estuvo [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=542&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El miércoles 17 de agosto, un niño de diez años declaró frente al Tribunal Oral 2 de Morón.<br />
–Mi papá –dijo– me metía el dedo en la cola. Su pito estaba duro y se le hinchaban las venas.<br />
Veinticuatro horas más tarde, el padre de ese chico salió en libertad.<br />
Antes de declarar, G. estuvo en la cancha de Deportivo Morón. Como le habían regalado un muñeco de los Power Ranger, aprovechó y pidió a varios jugadores que firmaran en el envoltorio. La situación le arrancó una sonrisa. Él ya conocía el procedimiento que estaba por enfrentar. Lo iban a encerrar en un cuarto con una pared vidriada. Del otro lado, sin que él pudiera verlos, iban a estar los jueces, abogados y su padre. Mientras recorrían la cancha, a G. le preocupó una sola cosa: que durante el trámite su progenitor no esté cerca de Noelia, la madre. Tenía miedo que cumpliera la amenaza de matarla si él contaba algo.<br />
Por eso, dice G., tardó en hablar.<br />
<span id="more-542"></span><br />
Noelia y Pablo se conocieron cuando ella tenía 16 años. Él era apenas dos años mayor, pero oscilaba entre ser un adolescente sin proyectos y un marido conservador: todo lo que ella hacía –teñirse el pelo, usar anillos, tener amigas– le parecía “de puta”. En poco tiempo logró que dejara de estudiar y de salir. La situación empeoró cuando nació G. y se mudaron con los padres de él. La madre de Noelia iba a visitarlos para ayudar a su hija.<br />
–Esa vieja se interpone entre nosotros –se quejó Pablo–. Que no venga más.<br />
Desde entonces, Noelia se convirtió en prisionera.<br />
La situación duró hasta que G. cumplió tres meses. Una mañana de febrero del 2002 ella dijo que tenía que llevarlo al médico. Juntó lo que cabía en un bolso chico, y se fue. Pablo la persiguió: amenazo con matarse, con matarla a ella, con matar a su familia. Noelia hizo una decena de exposiciones civiles, una por cada vez que era amenazada. Hasta que un día Pablo desapareció.<br />
Recién cuando G. cumplió tres años reclamó verlo. El Juez de Paz de Moreno, Juan Francisco Radrizzani, le otorgó un régimen de visitas. Al principio, se lo llevó los domingos de 15 a 19, luego el fin de semana completo. En el año 2004, G. se quejó que su padre le había tocado la cola. Noelia no le dio importancia: pensó que había sido un accidente. El día 24 de noviembre de 2006, un tío abuelo de G. que es deficiente mental, lo manoseó. Noelia hizo la denuncia.<br />
Para entonces, G tenía problemas de conducta. En el jardín mordía y le pegaba a los compañeros; en la casa, hacía pis detrás de las puertas y se escondía para hacer caca. Cuando la madre le preguntaba que le pasaba, él se negaba a hablar.<br />
–Mi cerebro –decía– no te lo quiere decir.<br />
En el jardín podía bajarse los pantalones delante de otros niños, jugar a desnudar o tocarle la cola a los muñecos. Ese tipo de conductas, que los profesionales llaman hipersexualizadas, eran adjudicadas al episodio de abuso con el deficiente mental.<br />
En 2007, Noelia lo llevó a una psiquiatra infantil. Le diagnosticaron ADD (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), y lo medicaron con risperidona. G. empezó a babearse. Cambiaron de médico, y le dijeron que el niño era bipolar. En uno de los informes, las psicólogas que lo atendían dijeron que G., además de estar hipersexualizado, tenía “muchos secretos y no quería hablar del padre”.<br />
En noviembre de 2007, Pablo dejó de llevárselo. Un mes después, el 21 de diciembre de 2007, G. no podía dormir. Cuando el sueño lo venció, Noelia se acercó a su cama y vio que se había hecho pis. Lo intentó cambiar y descubrió que todo estaba manchado con caca. Esa noche lo bañó dormido.<br />
En la mañana, G. contó todo: primero a su abuela, después a la madre. En su relato también aparecía Antonio, un amigo de su abuelo apodado el córdobes.<br />
–Me tocaban en la cama y en el baño –contó–. Me hacían poner de rodillas con las manos apoyadas.<br />
Aquel hombre –que mantiene con Pablo una extraña relación desde que este era niño– hoy está prófugo.<br />
Después de la confesión, siguieron un año de pericias, entrevistas con cámara Gesell y tratamiento psicólogico. En una de esas entrevistas, G. se refirió a sí mismo como un “sujeto despreciable”, y al hablar de su papá dijo que no quería ir con él, porque “le metía el dedo en la cola, y le dolía”. En el informe de la profesional quedó asentado que, al decir eso, el niño se puso ansioso y si bien “no podía precisar año ni fechas concretas”, dijo que todo fue cuando él no podía defenderse.<br />
–¿Que querés que haga –le recriminó a la terapeuta– si yo era chiquito?<br />
En ese mismo informe, la psicóloga dijo: “No hay indicadores de fabulación, ya que los niños no tienen capacidad de fabulación con lo sexual: pueden mentir sobre otras cosas, o inventarlas, pero no respecto de lo sexual”.<br />
–Fue algo contundente. Se nos puso la piel de gallina –recuerda una fuente judicial que siguió el caso desde el principio–. Vimos los resultado y dijimos: hay que detenerlo ya mismo.<br />
Pablo estuvo tres años preso, refugiado en el pabellón evangelista de una cárcel de máxima seguridad. Tres veces pidió que lo excarcelaran o le den la morigeración de prisión y tres veces se lo negaron: las pruebas contra él eran abrumadoras.<br />
La semana pasada se hizo el juicio. Duró apenas tres días. Declararon algunos familiares, varios psicólogos y el propio G. El jueves se hicieron los alegatos. Cuando terminó de hablar el último de los abogados, uno de los jueces dijo:<br />
–Vamos a hacer un cuarto intermedio de quince minutos para deliberar.<br />
En los tribunales ya se sabe: si la sentencia se dice en el mismo momento, es casi seguro que se viene una absolución.<br />
Cuando hicieron el anuncio, Pablo saltó de la silla, abrazó a su abogada, hizo lo mismo con los jueces y después se fue, libre al fin. Noelia no se acuerda cómo salió del lugar.<br />
Los fundamentos de la sentencia se conocieron el miércoles pasado. Los argumentos fueron varios. Entre ellos se pueden destacar cuatro:<br />
-Que muchas veces, detrás de las denuncias por abuso se esconden conflictos entre los padres.<br />
-Que en los casos de abuso sexual infantil, la víctima es el único testigo, y la memoria es la única fuente de información para saber qué pasó. En este sentido, dicen los jueces, “la minoría de edad es un obstáculo importante”.<br />
-Quedó demostrado que G. se comportaba como un niño abusado, pero que no está claro si era como consecuencia del abuso sufrido por su padre o por su tío abuelo, algo que los expertos consideran una aberración. “No debería haber presentado tanta sintomatología en caso de un abuso aislado”, explicó un psiquiatra consultado por Miradas al Sur. “Los síntomas no se cortaron porque siguió el abuso, y demuestran que sufrió una agresión terrible”, agregó.<br />
–Vimos a un menor con un discurso claro y un lenguaje sofisticado– dijeron los jueces, pero que no pudo recordar fechas, por lo que su relato quedaba en una “zona gris”, llena de dudas.<br />
Uno de los magistrados agregó que “innumerables entrevistas con propósito de develar la verdad terminan siendo una despiadada reiteración de situaciones de abuso emocional”. Y que se había encontrado frente a “un niño judicializado, respecto del cual cada operador ha ido dejando su impronta”, ignorando que en los casos de abuso, las defensas suelen apelar a eso: el paso del tiempo y embarrar los trámites judiciales para que los recuerdos y las víctimas se deterioren.<br />
G. recibió la noticia casi al cierre de esta edición. Mientras le contaban lloró, pateó todo lo que pudo y pidió explicaciones que nadie le supo dar. En los últimos años había logrado avanzar un poco: dejó de tener tics permanentes, aprendió a leer, jugó a la pelota y sus dibujos cambiaron: ya no hay –no había hasta hoy– árboles que parecen falos amenazantes, ni zonas remarcadas con bronca en sus personajes.<br />
Lo que no puede dibujar es el sol. Allí donde otros niños ven círculos con sonrisas, rayos y fuerza, él ve un pequeño ovalo apagado que no puede brillar.</p>
<p>(artículo aparecido en miradas al sur el 28/8/11)</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/nocontesta.wordpress.com/542/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/nocontesta.wordpress.com/542/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/nocontesta.wordpress.com/542/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/nocontesta.wordpress.com/542/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/nocontesta.wordpress.com/542/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/nocontesta.wordpress.com/542/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/nocontesta.wordpress.com/542/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/nocontesta.wordpress.com/542/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/nocontesta.wordpress.com/542/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/nocontesta.wordpress.com/542/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/nocontesta.wordpress.com/542/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/nocontesta.wordpress.com/542/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/nocontesta.wordpress.com/542/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/nocontesta.wordpress.com/542/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=542&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://nocontesta.wordpress.com/2011/08/28/abuso-sexual-sin-justicia-para-el-nino-que-no-podia-dibujar-el-sol/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/db0d1832f295d5bde8db31c7fca07936?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">sebastian</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Dos generaciones de inmigrantes</title>
		<link>http://nocontesta.wordpress.com/2011/08/23/francisco-y-viviana-dos-generaciones-de-inmigrantes/</link>
		<comments>http://nocontesta.wordpress.com/2011/08/23/francisco-y-viviana-dos-generaciones-de-inmigrantes/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 23 Aug 2011 00:56:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sebastián hacher</dc:creator>
				<category><![CDATA[blog]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://nocontesta.wordpress.com/?p=536</guid>
		<description><![CDATA[En 1947, Francisco decidió salir de Villapiana, una aldea campesina de tres mil habitantes en Calabria, Italia. Eligió la Argentina, donde ya habían llegado miles de sus paisanos con la ilusión de hacerse “La América”. A poco de llegar a Buenos Aires empezó un noviazgo por carta con la mujer más bella de su pueblo: [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=536&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>	En 1947, Francisco decidió salir de Villapiana, una aldea campesina de tres mil habitantes en Calabria, Italia. Eligió la Argentina, donde ya habían llegado miles de sus paisanos con la ilusión de hacerse “La América”. A poco de llegar a Buenos Aires empezó un noviazgo por carta con la mujer más bella de su pueblo: Linda. En 1952, Francisco le mandó los pasajes y unos meses después se casaron a distancia, antes de que ella emprendiera su viaje por altamar.<br />
<span id="more-536"></span><br />
	En Buenos Aires, él trabajó en fábricas y después de chofer de colectivos y en la municipalidad mismo tiempo. Sus compañeros lo cargaban por el acento. Cuando Linda iba al mercado, las vendedoras le gritaban que se volviese a su país.</p>
<p>	Con los años se compraron un terreno en Mataderos. Francisco dedicó su tiempo libre a levantar la casa, desde las paredes hasta la huerta del fondo. Él era albañil, pintor, mecánico, electricista. Linda era una experta cocinera, capaz de recrear cualquier plato italiano con los ingredientes que tenían a mano. Tuvieron dos hijas a las que le fue muy bien -una se recibió de abogada, la otra de profesora de idiomas- y luego vinieron los nietos: un varón y dos mujeres, ambas casi tan bellas como la abuela. </p>
<p>	A los 83, cuando ambos dejaron de tener energía para mantener la casa y la huerta, las hijas se hicieron cargo de cuidarlos. Tres años después, Linda avisó que se había quedado sin fuerzas y la internaron por una insuficiencia renal. Francisco no tardó en caer en el hospital por la misma causa. Los médicos decidieron que pasarían sus últimos días en la misma habitación. Habían decidido morir juntos. </p>
<p>	El abuelo resistió más tiempo.<br />
	Entonces apareció Viviana. Tenía 27 años y hasta hacia una década vivía con su madre y tres hermanos en San Ignacio, Paraguay. Su pueblo era uno de esos lugares donde la vida campesina se concentra hasta volverse casi urbana. Allí, mientras trabajaba como empleada en una librería, Viviana logró terminar los estudios de enfermería. </p>
<p>	En 2001 su madre emigró a la Argentina  para ser empleada cama adentro y poder mandarle dinero a sus hijos. Viviana se hizo cargo de cuidarlos y 2005 se recibió. Ni ella ni su novio, que era docente, conseguían trabajo de lo suyo y decidieron emigrar. En Argentina él entró como albañil en una empresa constructora, y ella se dedicó a cuidar niños. Mientras averiguaba como revalidar su título se dedicó a cuidar ancianos enfermos.</p>
<p>	Así conoció a Francisco. Él ya estaba cansado y no hablaba tanto, pero a veces le enseñaba palabras en italiano que Viviana olvidaba enseguida. Ella lo saludaba en guaraní y Francisco se reía con los giros de ese idioma tan complicado. Cuando se aburrían, contaban historias de sus  pueblos. Viviana solía sentarse frente a la computadora para mostrarle pájaros y animales de su tierra. A la mayoría Francisco los conocía, pero a veces tenían distintos nombres o usos. La polémica más ardua la tuvieron por una rana: a ella le parecía un bicho del montón, y él opinaba que era el manjar más caro en cualquier restaurant fino. “Incluso -dijo Francisco para convencerla- cuando recién llegamos a la Argentina si pasábamos hambre salíamos a cazarlas”.</p>
<p>	El día que Francisco dejó de respirar y en la cara se le dibujó la ilusión de reencontrarse con su amada Linda, Viviana lloró como cualquiera de los parientes que fueron a despedirlo. </p>
<p>(una versión más larga de este artículo apareció en la revista gazpacho, que se puede leer online <a href="http://issuu.com/gazpacho/docs/gazpacho07_maqueta_original_simplepag_baja/1">aca</a>)</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/nocontesta.wordpress.com/536/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/nocontesta.wordpress.com/536/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/nocontesta.wordpress.com/536/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/nocontesta.wordpress.com/536/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/nocontesta.wordpress.com/536/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/nocontesta.wordpress.com/536/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/nocontesta.wordpress.com/536/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/nocontesta.wordpress.com/536/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/nocontesta.wordpress.com/536/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/nocontesta.wordpress.com/536/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/nocontesta.wordpress.com/536/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/nocontesta.wordpress.com/536/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/nocontesta.wordpress.com/536/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/nocontesta.wordpress.com/536/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=536&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://nocontesta.wordpress.com/2011/08/23/francisco-y-viviana-dos-generaciones-de-inmigrantes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/db0d1832f295d5bde8db31c7fca07936?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">sebastian</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>¿Qué pasó con Octavio Romero? II</title>
		<link>http://nocontesta.wordpress.com/2011/07/29/%c2%bfque-paso-con-octavio-romero-ii/</link>
		<comments>http://nocontesta.wordpress.com/2011/07/29/%c2%bfque-paso-con-octavio-romero-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 29 Jul 2011 21:09:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sebastián hacher</dc:creator>
				<category><![CDATA[blog]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://nocontesta.wordpress.com/?p=530</guid>
		<description><![CDATA[¿Qué implica ser gay en una fuerza de seguridad? Pocos se animan a salir del closet. Uno de ellos fue Octavio Romero. El niño mimado de sus jefes, el suboficial correntino al que le daban las misiones donde hacía falta elegancia y buen gusto, un día se paró y dijo: me voy a casar con [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=530&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>¿Qué implica ser gay en una fuerza de seguridad? Pocos se animan a salir del closet. Uno de ellos fue Octavio Romero. El niño mimado de sus jefes, el suboficial correntino al que le daban las misiones donde hacía falta elegancia y buen gusto, un día se paró y dijo: me voy a casar con un hombre. Ya se había sancionado la ley de matrimonio igualitario, y parecía que venían nuevos vientos de tolerancia. En Prefectura fue apenas una brisa, un permiso dado a regañadientes. “Los jefes le dijeron que se case, pero sin uniforme”, confía uno de sus compañeros de oficina, que acepta hablar con Soy desde el anonimato. Que a Octavio lo apretaron por hacer pública su orientación sexual, es algo sabido: la tarde en la que lo encerraron en un cuarto para amedrentarlo y las pintadas en el baño fueron narradas por varios de sus amigos en el expediente, como se contó en estas páginas no bien se supo que había sido asesinado.</p>
<p><span id="more-530"></span></p>
<p>“Nosotros éramos amigos y lo manteníamos en secreto: no quería que me asocien con él, porque me iban a empezar a molestar a mí también”, continúa su compañero de trabajo. “Por eso digo que esto puede venir por el lado del honor. En Prefectura todavía hay quienes piensan que un gay es alguien de otro planeta, que una institución de doscientos años pierde el honor si hay un homosexual en sus filas.”</p>
<p>Octavio salió de su casa el día 11 de junio por la noche y se le perdió el rastro. Sus amigos lo esperaban para cenar y como nunca llegó ni respondió los llamados se preocuparon. En el departamento que compartía con su novio quedó el saco de pana bordó, los zapatos y la bebida que iba a llevar a la cena. Todas las luces de la casa estaban encendidas. Gabriel Gersbach, el novio, en un primer momento pensó que se había ido con una campera, pero más tarde la encontró en el placard que compartían. El dato no es menor. Ese día hacía mucho frío, y una de las sospechas es que Octavio bajó por unos instantes, y que alguien lo obligó a irse. Una semana después de desaparecer, el 17 de junio, el conductor de una lancha encontró el cadáver flotando en el Rio de la Plata, a la altura de Vicente López. Lo habían asesinado.</p>
<p>Desde que apareció su cuerpo, todos los contactos oficiales desde la fuerza fueron con la familia materna. Gabriel era su pareja desde hacía doce años y pensaba casarse con él en dos meses. La familia política y los amigos llegaron a temer que no los dejaran despedirse del cuerpo antes de ser trasladado a Curuzú Cuatiá, su pueblo natal. A último momento –y gracias a la intervención de varias organizaciones– en Buenos Aires hubo una misa de cuerpo presente en la que no participaron uniformados. Como si hubiese que impedir la foto de familia en la que salieran los díscolos, los honores –la entrega de la bandera a la familia, la guardia de honor, etc.– se hicieron en Corrientes, lejos de la vida que el finado había construido los últimos años.</p>
<h4>Algunas pistas</h4>
<p>“El caso es un rompecabezas. Tenemos varias piezas. Hay que ponerlas juntas, trabajar en todas las líneas: todavía no podemos descartar nada”, dice uno de los investigadores, que se excusa de dar detalles para no entorpecer el avance de la causa, que crece a ritmo sostenido. En menos de un mes, el expediente judicial tiene cuatro cuerpos: unas ochocientas fojas con allanamientos, pericias y declaraciones testimoniales. La fiscalía analiza todas las comunicaciones por Internet y el teléfono de la víctima e intenta trazar un perfil entrevistando a todo su círculo de amistades.</p>
<p>Los datos se hacen públicos en cuentagotas. Se sabe, por ejemplo, que el arma reglamentaria –que Octavio nunca llevaba con él– no pudo ser ubicada. Unos días antes de desaparecer había tenido una práctica de tiro obligatoria. A esos entrenamientos solía ir con una cartuchera o con un maletín donde además podía guardar municiones. Después de la visita al polígono, la pistola podía quedar en tres lugares: su casa, una guardería de Prefectura o su locker en el Edificio Guardacostas. “En ninguno de los tres lugares estaba”, explica Joaquín Vizcaya, el cuñado de Octavio. El locker del Edificio Guardacostas fue allanado por la Justicia, pero no se encontró nada: unos días antes, los superiores lo habían abierto para entregarle sus pertenencias a la madre de Octavio.</p>
<p>Una de las claves del caso es precisar la forma en la murió Octavio y cuándo fue arrojado su cuerpo al agua. La autopsia dice que sufrió golpes en el sector izquierdo del rostro y en la nuca y que si bien eran importantes no alcanzaban para matar a un hombre. En el informe pericial tampoco se encontraron lesiones defensivas, las típicas marcas en las manos y piernas que se generan cuando alguien sufre una agresión e intenta frenarla. Los peritos que analizaron el cuerpo dijeron que lo tiraron con vida y desnudo al agua, pero desmayado, y que después de morir ahogado estuvo de tres a cinco días en el agua, aunque si la temperatura de esos días fue fría, podrían ser más.</p>
<p>Varias fuentes con acceso a la causa coinciden en que ese último dato podría estar equivocado. “De haber estado tanto tiempo en el agua, el cuerpo tendría que haber estado más hinchado, con más agua en los pulmones, y tendría que haber sido mordido por las palometas. Esperamos el resultado de otros análisis que se hicieron para saber realmente qué pasó”, explica una fuente judicial.</p>
<p>De comprobarse, por ejemplo, que el cuerpo fue tirado al agua el mismo día que lo encontraron, se fortalecería la hipótesis de un crimen con tinte mafioso: alguien que tiró el cadáver a pocos metros de una base de Prefectura para dar un mensaje o, peor, que eligió ese lugar porque es una zona donde los únicos que tienen jurisdicción son los hombres de esa fuerza.</p>
<p>Por ahora, los investigadores se cuidan de las certezas. Si bien hay varias líneas abiertas, hay dos que son las más fuertes.</p>
<p>La primera es la que señala que pudo tratarse de crimen desde el interior de la fuerza. “En ese piso donde trabajamos pasaron varias cosas que uno tiene que callar porque no tenemos otra fuente laboral”, asegura el compañero de Octavio que accedió a hablar con Soy.</p>
<p>Uno de los elementos que llamó la atención a propios y extraños es que cuando Octavio desapareció, en Prefectura sólo abrieron un expediente por abandono de trabajo. “Le agregaron averiguación de paradero recién cuando se presentó Gabriel a decir que Octavio estaba desaparecido”, explica Joaquín Vizcaya.</p>
<p>Con apoyo de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), la pareja y los amigos de Octavio pidieron que en el caso intervenga la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA), que ya trabajó en otros casos donde las fuerzas de seguridad estaban sospechadas de homofobia.</p>
<p>La segunda línea de trabajo apunta a las relaciones extra laborales. Octavio tenía una cuenta en manhunt.net, un sitio de contactos para hombres. También había montado un emprendimiento paralelo a su trabajo en Prefectura, en la que actuaba como guía turístico junto a Gabriel, su pareja. A través del entrecruzamiento de las comunicaciones de los teléfonos de Octavio, de la actividad en sus cuentas de Internet y de los datos aportados por sus amigos, la Justicia intenta rearmar el mapa de todas su relaciones estables o pasajeras para encontrar pistas. Tampoco se descarta la fatalidad. “Puede ser algo no planeado que salió mal: alguien que lo golpeó y se le fue la mano, y luego se deshizo del cadáver como pudo”, arriesga uno de los investigadores.</p>
<h4>El signo de interrogación</h4>
<p>El 11 de julio, cuando se cumplió un mes desde la desaparición de Octavio, familiares y amigos se reunieron frente a su casa en San Martín y Córdoba, y desde allí marcharon hacía Plaza de Mayo. Entre el medio millar de manifestantes sobresalían las pancartas con forma de signo de interrogación. Antes de movilizarse, el grupo de los más íntimos se reunió en la casa que compartían Tavo y Gaby para hacer las pancartas. El modelo era un signo de interrogación que Octavio había encontrado en la calle cinco años antes. La bandera para encabezar la movilización fue un regalo que mandaron desde Brasil los amigos de Octavio que marcharon allá. De un lado estaba la foto de Octavio con su saco de pana bordó. Antes de llevarla a la calle, Gabriel se arrodilló frente a la imagen y la besó entre lágrimas. La escena de llanto duró unos segundos: ahí estaban firmes para abrazarlo y arrancarle una sonrisa los amigos de Octavio, que decidieron recordarlo como él era: alegre, divertido, lleno de amor.</p>
<p>(artículo aparecido en el suplemento soy)</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/nocontesta.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/nocontesta.wordpress.com/530/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/nocontesta.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/nocontesta.wordpress.com/530/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/nocontesta.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/nocontesta.wordpress.com/530/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/nocontesta.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/nocontesta.wordpress.com/530/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/nocontesta.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/nocontesta.wordpress.com/530/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/nocontesta.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/nocontesta.wordpress.com/530/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/nocontesta.wordpress.com/530/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/nocontesta.wordpress.com/530/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=530&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://nocontesta.wordpress.com/2011/07/29/%c2%bfque-paso-con-octavio-romero-ii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/db0d1832f295d5bde8db31c7fca07936?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">sebastian</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Erica Soriano sigue desaparecida</title>
		<link>http://nocontesta.wordpress.com/2011/07/21/erica-soriano-sigue-desaparecida/</link>
		<comments>http://nocontesta.wordpress.com/2011/07/21/erica-soriano-sigue-desaparecida/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 21 Jul 2011 00:27:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sebastián hacher</dc:creator>
				<category><![CDATA[blog]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://nocontesta.wordpress.com/?p=519</guid>
		<description><![CDATA[Update 21/08/11: Un año sin Erica Soriano, las novedades del caso Mañana se cumplen once meses desde la última vez que Erica Soriano fue vista con vida. La joven estaba embarazada y la mañana del 21 de agosto tenía pensado ir desde Lanús, en la casa que compartía con su pareja, Daniel Lagostena, hasta Villa Adelina [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=519&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-medium wp-image-522" title="erica soriano y daniel lagostena" src="http://nocontesta.files.wordpress.com/2011/07/erica-foto.jpg?w=300&#038;h=225" alt="" width="300" height="225" /></p>
<p>Update 21/08/11: <a href="http://sur.elargentino.com/notas/un-ano-sin-erica-soriano-se-intensifica-la-busqueda">Un año sin Erica Soriano, las novedades del caso</a></p>
<p><em>Mañana se cumplen once meses desde la última vez que Erica Soriano fue vista con vida. La joven estaba embarazada y la mañana del 21 de agosto tenía pensado ir desde Lanús, en la casa que compartía con su pareja, Daniel Lagostena, hasta Villa Adelina para almorzar con su familia materna. Antes de salir discutió con Lagostena, y este “le tironeó la cartera para que no se fuera”, según la versión que él contó a la familia de ella. Después de esa discusión, en teoría Erica se fue sola, con el celular y algo de dinero. Nunca se volvió a saber de ella.</em><br />
<em> Durante varios meses seguí el tema para el diario Tiempo Argentino. Después cambié de medio y el caso dejó de tener espacio en la prensa. Ahora, José Vera, el nuevo abogado de la familia de Erica, denunció que la investigación había acumulado papeles y pruebas rídiculas, sin ninguna dirección clara, y <a href="http://www.inforegion.com.ar/vernota.php?id=234379&amp;dis=1&amp;sec=4">pidió la recusación de la causa</a> para evitar seguir acumulando material que no sirve para nada.</em><br />
<em>El 23 de noviembre del año pasado publiqué una editorial en el diario con mi visión sobre el caso. Salvo algunos detalles y las fechas, todo lo que decía ahí sigue vigente. Así que acá va el texto, tal cuál salió publicado entonces. Abajo están los links a la mayoría de los artículos que publiqué sobre el tema. Y un vídeo que hay que mirar luego de leer todos los textos:</em></p>
<p>Se acaban de cumplir tres meses de la desaparición de Erica Soriano, la chica embarazada que fue vista por última vez el 21 de agosto. Su familia decidió hacer públicos los e-mails que ella le escribía a Daniel Lagostena, su pareja y principal investigado en la causa. “Me endulzás con las cosas más ricas y después me das un vaso de ácido muriático para bajarlo”, se quejaba la joven en uno de esos correos.</p>
<p><span id="more-519"></span></p>
<p>Lo que Erica le reprochaba a Lagostena era lo que él mismo confesaba como “paranoias e inseguridades”, que se desataban por detalles mínimos: maquillaje que él consideraba excesivo, la sensación de que había mirado a otro hombre, la sospecha de que le ocultaba información tan trivial como un regalo de cumpleaños.</p>
<p>¿Qué prueban esos e-mails? Nada, y a la vez mucho. Para la causa judicial no agregan elementos decisivos, pero desnudan que Erica era víctima de una violencia que suele ser invisible: la violencia machista, aquella que se ejerce cuando los hombres consideran que las mujeres son una propiedad que siempre está en peligro de perderse.</p>
<p>Esa “inseguridad machita” –como la llamó la española Bebe en una de sus canciones– se expresa en intentos de controlar cada movimiento de la mujer, en descalificarla y censurar todas y cada unas de sus actividades y amistades. Son relaciones en las que el hombre puede alternar la violencia física, los gritos y los ataques de celos con llantos y pedidos de perdón en los que jura nunca volver a ser controlador y posesivo.</p>
<p>Los correos que escribía Erica ahora están disponibles en las páginas de Facebook que piden por su aparición. Son un documento clave, porque la mayoría de las veces es muy difícil probar esa violencia, que tiene como escenario la intimidad de los cuartos matrimoniales, donde no hay testigos ni terceros a los que pedir ayuda.</p>
<p>La más extrema de las violencias machistas es el femicidio: cuando un hombre mata a una mujer por considerarla de su propiedad.  Sólo en los primeros seis meses de este año, las organizaciones de mujeres contaron 126 de estos crímenes. Por la naturalización de la violencia que los antecede, y porque son asesinatos que suceden “puertas adentro”, la justicia tiene problemas para investigarlos. Por lo general no hay testigos, y el entorno del agresor tiende a encubrir y hasta justificar al victimario.</p>
<p>En el caso de Erica Soriano todavía no hay pruebas suficientes para hablar de un femicidio. En la provincia de Buenos Aires, donde hay más de 100 mujeres desaparecidas –50 de ellas menores de edad– la Policía Bonaerense y la justicia demostraron no tener herramientas y efectividad para encontrar a alguien que se pierda de forma más o menos trágica. La “Hipótesis Pomar”, como la llamamos en las páginas de este mismo diario, no puede ser descartada.</p>
<p>Las actitudes de Daniel Lagostena, su rostro imperturbable, su extraña ausencia durante diez días y los cruces de llamadas con miembros de su familia la noche en la que desapareció Erica, hacen que esté en el centro de la investigación.</p>
<p>En público, los únicos que lo defienden son sus hermanos y hermanas, que todos los días publican comentarios en la red social Facebook. En algunos tildan a la hermana de Erica de “yegua domesticada”  y la acusan de vestirse de “forma provocativa”. En otros, dicen que las ex parejas de Daniel Lagostena, que lo denunciaron y declararon contra él en la causa, son “mujeres resentidas”. Ambos son argumentos típicos de un macho violento.</p>
<p>Sin embargo, eso no alcanza para condenar a nadie. La justicia se basa en pruebas, y todavía no hay una que involucre a Lagostena de forma directa. Lo que hay son líneas de investigación que apuntan a su entorno familiar. La principal está ligada al cementerio de Lanús, lugar con el que el padre de Daniel, dueño de una empresa funeraria, tiene una larga relación. Los investigadores consideran que, con esos contactos, es posible enterrar un cuerpo sin identificar o, lo que es peor, cremarlo sin control.</p>
<p>Si la desaparición de Erica es producto de un femicidio, para la justicia va ser muy difícil desarmar la trama de encubrimiento que se tejió a su alrededor. Hay dos antecedentes que pueden usarse para pensar este caso. El primero es el de Mónica Bauzá, que desapareció el 18 de agosto de 2009. Mónica vivía con sus tres hijos y estaba separada de Juan Agustín Segovia, que tenía un impedimento judicial para acercarse a ella, aunque no tanto: se había mudado al fondo de la casa de la mujer. El caso parecía estancado, y en diciembre la policía fue hasta la vivienda para hacer un operativo de rutina. Segovia  abrió la puerta –se había instalado allí con sus hijos– y, sin decir nada, se fue. Lo encontraron en abril, vagando por Constitución: cuando lo detuvieron, confesó que había enterrado a su ex debajo de la cama. La justicia puso a sus familiares directos en la mira. Fue un caso en que el asesino fue traicionado por su propio miedo.</p>
<p>Otro femicidio, más reciente, es el que tuvo como víctima a Fernanda Lemos, desaparecida el 28 de septiembre. Ella tenía 28 años y dos hijas. Gerardo Demchuk, su marido, dijo que se había ido luego de una discusión, pero a principios de octubre apareció su cuerpo sin vida. La justicia lo encontró siguiendo el rastro del teléfono celular del marido, un elemento que también se investiga en el caso Soriano. Con Fernanda,  Demchuk se sentía tan impune que había dado notas en la televisión.</p>
<p>En Villa Adelina, donde se concentran todas las energías para la búsqueda de Erica, su familia no pierde la esperanza de que todo sea una confusión y Erica, con un embarazo enorme a cuestas, aparezca. Un final feliz que cada día parece más lejano.</p>
<p>7 de setiembre de 2010: <a href="http://tiempo.elargentino.com/notas/crece-misterio-caso-erica-su-novio-dejo-una-carta-y-desaparecio">Crece el misterio<br />
</a>13 de setiembre 2010: <a href="http://tiempo.elargentino.com/notas/23-dias-de-desaparicion-de-erica-misterio-sigue-y-familia-espera">A 23 días de la desaparición<br />
</a>22 de septiembre de 2010: <a href="http://tiempo.elargentino.com/notas/pareja-de-erica-soriano-tiene-antecedentes-violencia-familiar">La Pareja de Erica Soriano tiene antecedentes por violencia familiar.<br />
</a>4 de Octubre: <a href="http://tiempo.elargentino.com/notas/exhuman-cadaveres-busca-de-erica">Exhuman cuerpos en busca de Erica<br />
</a>22 de octubre de 2010: <a href="http://tiempo.elargentino.com/notas/erica-soriano-avanza-hipotesis-de-que-fue-asesinada-su-pareja">Avanza la hipótesis de que fue asesinada por su pareja<br />
</a>1 de noviembre 2010: <a href="http://tiempo.elargentino.com/notas/los-cinco-puntos-oscuros-causa-desaparicion-de-erica-soriano">Cinco puntos oscuros en el caso Erica Soriano<br />
</a>21 de noviembre 2010: <a href="http://tiempo.elargentino.com/notas/novio-de-erica-vivia-obsesionado-con-ella-y-maltrataba-mail">El novio la maltrataba por mail</a></p>
<span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://nocontesta.wordpress.com/2011/07/21/erica-soriano-sigue-desaparecida/"><img src="http://img.youtube.com/vi/rJQHQMqVd-A/2.jpg" alt="" /></a></span>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/nocontesta.wordpress.com/519/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/nocontesta.wordpress.com/519/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/nocontesta.wordpress.com/519/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/nocontesta.wordpress.com/519/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/nocontesta.wordpress.com/519/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/nocontesta.wordpress.com/519/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/nocontesta.wordpress.com/519/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/nocontesta.wordpress.com/519/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/nocontesta.wordpress.com/519/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/nocontesta.wordpress.com/519/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/nocontesta.wordpress.com/519/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/nocontesta.wordpress.com/519/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/nocontesta.wordpress.com/519/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/nocontesta.wordpress.com/519/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=nocontesta.wordpress.com&amp;blog=1271257&amp;post=519&amp;subd=nocontesta&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://nocontesta.wordpress.com/2011/07/21/erica-soriano-sigue-desaparecida/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/db0d1832f295d5bde8db31c7fca07936?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">sebastian</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://nocontesta.files.wordpress.com/2011/07/erica-foto.jpg?w=300" medium="image">
			<media:title type="html">erica soriano y daniel lagostena</media:title>
		</media:content>
	</item>
	</channel>
</rss>
