Algo para decir

Eramos náufragos post cromagnon. Con T salíamos en gira alcoholica por las calles de Buenos Aires en busca de las fiestas clandestinas en las que caer de colados. En el microcentro había un lugar que se llamaba cocoliche. Era una mezcla de bar, casa y sótano, bastante cheto, con una onda retro medio glam, pero mucho no  me acuerdo.  Se que la cajera nos prometió que iba a hacer un número de bondage en vivo y creo que recordar que había una señora con muchas cirugías y ropa animal print que desvariaba bastante. La cuestión es que entramos a una pista y estaba la Princesa Vale cantando para no más de 15 personas. Era este tema que está acá en el video. Ambos flasheamos y nos quedamos bailando ahí. Cuando terminó de tocar, T se acercó y le besó la mano. Así se trata a las princesas, dijo, y seguimos con nuestra gira descontrolada. Después la volvimos a ver en algunos lugares y esta letra se convirtió en todo un manifiesto.

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