El juez antiabortista que soñaba con dar misa

La niña G.N.S. nació en Punta Alta, el pueblo donde está la Base Naval Puerto Belgrano. A los cuatro años llegó al Patronato de la Infancia de Bahía Blanca. Tenía el desarrollo psicomotriz de un bebé de pocos meses: no sabía comer sola, caminar ni hablar. Su madre, que era debil mental, nunca dejó de tenerla a upa. Pero la mujer había muerto y sus hermanos –que también eran discapacitados -no podían hacerse cargo de la crianza. Los primeros meses en el Patronato, GNS los pasó en un corralito, en el que la ataban con un cinturón a la baranda, para que aprendiera a mantener la postura erguida.

La abogada María Fernanda Petersen dictaba catequesis especial para niños. Cuando se conocieron, GNS se encariñó con ella y le pidió que fuera su madrina de confirmación. Eso sucedió diez años atrás, cuando la niña tenía ocho. Para los profesionales que la atendían, el hecho fue todo un avance: desde su llegada al Patronato, era la primera vez que establecía un vínculo fuera de la institución. Pronto comenzó a pasar días enteros en la casa de su nueva madrina, y de a poco se integró en el colegio. Hoy GNS tiene 18 años y la edad mental de una nena de 10, pero avanzó mucho: sabe leer y escribir, usa computadoras y sueña con tener un trabajo.

Primer infierno

A fines de 2007 apareció un hermano de GNS. En el Patronato autorizaron salidas transitorias para recomponer los lazos familiares entre ambos. Como casi toda la familia, el hermano de GNS también es debil mental, y tiene dos hijos discapacitados. En sus relatos, siempre señalaba el maltrato que había sufrido de pequeño. “A mí –solía decir-nunca nadie me quiso”.

El 23 de Julio de este año, el hermano de GNS se presentó en el Patronato para denunciar que un tío de ambos había manoseado a la niña. Ese mismo día, se redactó un acta dejando constancia del hecho. Firmaron al pie una trabajadora social, un psicólogo, una maestra coordinadora, el director del Patronato y el propio hermano de GNS. Pero la nota nunca fue presentada a la justicia. Por el contrario, dos días después, el 25 de Julio, los mismos que habían firmado el acta autorizaron a que GNS pasara las vacaciones de invierno en la casa donde había sido abusada. Previamente le practicaron un test de embarazo, que dio negativo.

A la vuelta de las vacaciones, GNS se encontró con su madrina, que enseguida la notó muy angustiada. Durante una reunión familiar en casa de los Petersen, le explicaron un concepto clave: cada uno es dueño de su propio cuerpo, y nadie puede tocarlo sin consentimiento. “Mi hermano- contó entonces la niña- dijo que las sobrinas de su esposa se acostaban con él, y que entonces yo también lo tenía que hacer. ¿Como lo voy a denunciar?. ¿Quién me va a creer a mí?”. Gracias a su relato, se supo que el tío y otro hombre que vivía con ellos, también habían participado de los abusos. El lunes 1 de Septiembre, Fernanda Petersen presentó la denuncia en la comisaría de la mujer. La causa por violación quedó en manos del Fiscal Eduardo Quiroz, de la UFI 1. En el Hospital Penna de Bahía Blanca le hicieron varios análisis, que esta vez dieron positivos. GNS estaba embarazada.

Segundo infierno

Después de presentar la denuncia, el Juez de Familia Jorge Longas le otorgó la tenencia de GNS a María Agustina Petersen, hermana de Fernanda. Con esa representación legal en la mano, las mujeres pidieron al Hospital Penna que se realizara un aborto legal. Se basaron en el inciso 2 del artículo 86 del Código Penal, que dice que un aborto no es punible cuando el embarazo proviene de una violación cometida contra una mujer idiota o demente. En esos casos, no se requiere intervención judicial.

A GNS se le explicó todo, y estuvo de acuerdo. El lunes 29 de Septiembre ingresó al hospital y comenzó el proceso abortivo, pero 24 horas después lo tuvieron que parar: el juez Longas había resuelto que se frenara por 48 horas. Para hacerlo, se basó en la ley ajena: la de violencia familiar, y en que había una familia dispuesta adoptar al “niño por nacer”. Los interesados eran de un grupo llamado Comunión y Liberación. “El propio Jorge Longas –explicó a Miradas al Sur una fuente judicial- estuvo a punto de recibirse de cura y es un tipo muy radicalizado: cuando le toca un divorcio, te hace sentir que estás destruyendo la sociedad”.

En el hospital le explicaron a GNS lo que sucedía. La niña se descompuso y empezó a temblar. Sus músculos se trabaron y sufrió una regresión con síntomas que no tenía desde pequeña. En la puerta del hospital, mientras tanto, un grupo de monjas tocaba la guitarra, y monseñor Guillermo Garlatti, el arzobispo de Bahía Blanca, hacía pública una carta en la que condenaba el aborto. “¿Pero por qué- se quejaba GNS – no se preocupan por mí?”.

Ese mismo martes, tanto el Asesor de Incapaces como la Defensoría Civil plantearon la incompetencia del Juez Longas para intervenir en el caso. Recién al día siguiente, cuando se reunió el Tribunal de Familia, quedó sin efecto la suspensión y se retomó el proceso. “Los hechos –resolvió el tribunal- están inscriptos en una práctica que no requiere judicialización, y de no continuar con el procedimiento médico iniciado se estaría poniendo en peligro la vida de la joven”.

El aborto terminó con éxito. El martes próximo, la abogada de la niña va a presentar un pedido de juicio político en la Legislatura Bonaerense. “El Juez Longas-dice el escrito al que tuvo acceso Miradas al Sur-ha demostrado su desconocimiento del derecho vigente, de sus funciones y competencias. Por ello ha incurrido en la causal de destitución por mal desempeño de sus funciones”. Por su lado, la justicia todavía no detuvo a ninguno de los abusadores: esperan los resultados de ADN para saber cuál de lo tres produjo el embarazo, como si el delito consistiera solo en eso.

Mientras tanto GNS se recupera. El último domingo pidió ir a misa. Durante el sermón, la vieron levantar el puño cerrado y extender el dedo medio en dirección al Obispo. Al parecer, dicen, estaría recuperando la motricidad de sus manos.

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2 comentarios en “El juez antiabortista que soñaba con dar misa

    1. El aborto es homicidio. Y se dicen católicos? bien por el juez que trató de parar este crimen de un niño por nacer. Abortistas asesinas. SI A LA VIDA, NO AL ABORTO.

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