Estafa e internet: marihuana, autos y cuentas bancarias

¿Quién no sintió frio en la espalda al ir a comprar porro y salir de un pasillo angosto, sabiendo que cualquier avivado con poder de fuego podría alzarse con nuestro bagullo? ¿Dónde van a parar todos los que se fugaron con la vaquita para ir a pegar? Ninguna oficina de la repartición pública consuela al jardinero al que le cortaron los cogollos antes de la cosecha, ni a los que compraron un 25 y recibieron menos que la mitad. El que fuma, el que compra, el que planta, es un blanco móvil sin más escudo que el propio pecho.

Entrar en contacto con el mundo de la ilegalidad nos vuelve vulnerables, nos somete a leyes no escritas, a códigos desconocidos que cualquiera puede quebrar sin temor al castigo. Es la regla de la prohibición: en la transa no hay carta documento ni derecho al pataleo. Para las víctimas de un engaño, sólo queda la resignación o aplicar los mismos métodos con los que nos timaron. Y en la venganza siempre se corren riesgos adicionales: la pérdida final puede ser más grande que la estafa originaria.

Pero si los estafadores y avivados siempre rondaron alrededor de la maría, la llegada de la red global no podía quedar ajena. Internet también es el terreno de los que aprovechan la ilegalidad para llenarse los bolsillos a costa de los fumadores. ¿Quién podrá defendernos? Nadie lo sabe. THC viajó al fondo de una estafa virtual –que incluye colgados, policías y paranoicos- para ver si encontraba respuestas a tantas preguntas. Y no las encontró. Esto, en cambio, es lo que hay.

Inocentes palomitas

María de los Ángeles tenía una caja de ahorro en un banco y una página web. En su sitio http://www.cannabis-terra.es.tl, de construcción muy precaria, se presentaba como “la primer empresa argentina importadora de semillas y derivados de cannabis sativa”, una actividad que, mal que nos pese, todavía es ilegal. Entre los servicios que ofrecía Cannabis Terra había utensilios para construir un indoor, semillas sativas e índicas y manuales de cultivo. Con el primer pedido prometían enviar “una muestra del producto listo para consumir”. O sea, un par de porros para fumar mientras se espera la cosecha. La empresa decía contar con “transporte propio” y una lista de precios sorprendente: 20 semillas Jack Herer a 0180 pesos, cuando su valor en el mercado es de 150 euros. ¿Difícil de creer? No para todo el mundo.

La marihuana cura muchos males, pero no la ingenuidad. La página llegó a tener 500 visitas diarias y, como publicitaba en varios sitios de clasificados online, decenas de personas dejaron sus consultas públicas. Y sus datos. Adrián, por ejemplo, escribió: “Hola gente, les comento que estoy interesado en comprar algunas semillas buenas (skunk, afgano, algo de muy buena calidad) que sean hembras 100% para hacerme un indoor”. En su mismo posteo cuenta que vive solo y que, con tal de tener algo bueno, “no importa el precio”. Valeria, en cambio, preguntó por un curso de indoor, “el precio del skunk 100% hembra y el tiempo que tardan en entregar la mercadería”. Como esas se pueden contar decenas de consultas.

Hasta aquí no hay nada extraño. Cualquiera puede publicar un aviso o una página en la web y siempre vamos a encontrar incautos que se van a fijar en ella. En internet hay varias de esas trampas. Las dos más comunes tienen nombres propios: el hoax y el scam. El primero se utiliza para recolectar direcciones de mails o para molestar. Es el típico “reenviá este mail a 500 de tus contactos y te regalamos un viaje al Caribe”, o “si le mandás esto a toda tu libreta de direcciones, una nena de 3 años recibirá un transplante de médula y te regalamos una computadora Pentium 16”. Incluso hay más ridículos. Detrás de esas cadenas, por lo general hay empresas que se dedican a la publicidad virtual y arman sus bases de datos a costa de los ingenuos que reenvían cualquier cosa.

Los scam, en cambio, son una mezcla de spam (correo basura) y hoax, y tienen el objetivo de engañar desprevenidos y sacarles dinero. La más famosa es la llamada “estafa nigeriana”. En esa modalidad, la víctima recibe un mail de un supuesto hijo de un ministro, una viuda millonaria o un empleado de banco que acaba de fugarse con mucho dinero. El nudo de la historia es siempre el mismo: el tipo tiene que sacar millones de dólares de su país y necesita un socio extranjero. Por obra de Alá dio con nosotros y nos ofrece una comisión del 30% a cambio de recibir la transferencia. Suena extraño, pero hay muchísima gente que cae en esas trampas, entrega sus datos bancarios y más tarde acepta pagar un supuesto impuesto por adelantado. En fin.

En el caso de la página web que vendía marihuana, todo podría haber sido un hoax, una simple broma. Pero no fue así. La agente María de los Ángeles respondía mails, enviaba listas de precios, pactaba de detalles y prometía mandar, siempre a contrareembolso, los productos prometidos. Pero nunca lo hacía.

Trucha ahumada

¿Cuántos cayeron en la trampa? Es difícil saberlo. Lo único seguro es que, así como la red deja espacio para los estafadores, también genera los anticuerpos para desenmascararlos. En Julio del año pasado, un usuario del foro Cannabiscafe.net tiró la primera piedra. “¿Puede ser esto real?”, preguntó. “¿Un banco con 50 variedades de semillas en Argentina, y con estos precios?”. Las respuestas del resto de los foristas no tardaron en dar su veredicto: el banco era trucho.

Pero si la red tiene costados oscuros, también tiene lados brillantes. La inteligencia colectiva, el intercambio y la colaboración en post del bien común le sacaron la máscara. “Por lo que yo pagué la lámpara -escribió uno de los usuarios del foro- ellos te venden un grow entero y con semillas. Y porro de regalo. Para mí es una locura”. “Me suena -agregó otro- a que se quedan con tu dinero y no te envían nada”. “Yo les mandé un mail –sentenció un tercero- y me contestaron escribiendo de ‘tu’. Se nota que son truchos”.

Los primeros usuarios del foro en reconocer que habían enviado dinero aparecieron en Agosto, también del 2008. “En Julio –escribió Gabo, uno de los estafados- buscábamos un banco de semillas confiable que envíe semillas a la argentina. Dimos con un banco argentino que prometía semillas de excelente calidad y a muy buen precio. Con estos amigos reunimos el dinero dispuestos a recibir la preciada mercadería cuanto antes, pero por supuesto esta nunca llegó”.

Pero otro usuario, que se presenta como “el ejemplo de un pendejo”, se convirtió en el caso típico de cómo actúan este tipo de estafadores sobre sus víctimas. “Yo hice un pedido a esa mierda –escribió el muchacho-, y no llego nada, esto fue como hace dos meses. La verdad estaba cagado en los pantalones cuando por este foro me enteré que podía ser la cana”. En otras palabras, el miedo garantiza la impunidad. Pero no los hace invulnerables.

Enterado de la injusticia, un hacker fumón tomó posesión de la página y las cuentas de mail de la empresa fantasma. Además de poner un cartelón en la entrada del sitio advirtiendo que era una estafa, se tomó el trabajo de leer y borrar los mails de la casilla en la que recibían los pedidos, uno por uno. El resultado fue sorprendente: se calcula que estafaron a un promedio de 70 personas por mes. Un negocio de al menos 12.000 pesos mensuales. El vengador anónimo decidió borrar todas las pruebas y hacer público el asunto.

De médicos, viajes y pasta base

Si bien no se presentó ninguna denuncia contra la titular de la cuenta bancaria, con el hackeo y el intercambio de información entre usuarios se descubrieron otros rubros en los que había incursionado. Uno de los avisos que se asociaban con los mismos datos que los de Cannabis Terra, prometía comprar “vehículos sin ningún tipo de papeles. Pago contado efectivo en el acto. Sin averiguaciones, absoluta reserva”. Si algún interesado pedía detalles, la respuesta era que había que llevar los autos hasta Bahía Blanca y comunicarse a un número de teléfono. Allí, del otro lado de la línea, atendía María de los Ángeles.

Y por si esto fuera poco, los mismos datos de contacto, el mismo servidor y la misma cuenta en el banco, se ofrecen como medio de pago para otros rubros tanto o más delirantes. En http://www.tu-vueloPalabra mayor, e.es.tl sostienen que “estamos convencidos de que en las calles solo se comercializa basura y sustancias de alto riesgo debido a la adulteración inadecuada de ellas. Por eso decidimos formar un vinculo más seguro para todos”. Acto seguido, anuncian que venden marihuana, cocaína (¡No menos de 300 gramos!) o pasta base por internet, siempre previo depósito bancario. Pero una de los mejores, sin duda, es la oferta de hacer un “retiro cannábico” o un “retiro de ayahuasca”, viajando a la selva peruana en un avión privado, tal como se ofrece en el sitio http://www.madre-tierra.es.tl. En la web http://www.medicoen12meses.es.tl también proponen que uno se reciba de médico en 12 meses y estudiando por internet, todo por 550 mangos, a depositar en la cuenta de María de los Ángeles. Entre estafados y estafadores hay cierto nivel de surrealismo en común que posibilita el diálogo.

Los mismos datos de contacto eran utilizados en páginas para buscar pareja. Allí, María de los Ángeles se presentaba como una mujer “sencilla, algo dominante” que “vive como piensa”. En las fotos de su perfil, se muestra con un tan llamativo parecido a Xuxa que podría pasar por su hermana gemela cuando era joven. Las viudas negras también son un clásico de la estafa, y no podían faltar en su versión web.

Ahora bien, ¿Se puede hacer algo contra tanto delirio? THC se comunicó con varias fuentes judiciales para comprobar si existe alguna investigación o denuncia sobre estos temas. En Bahía Blanca no se logró detectar ningún tipo de presentación contra María de los Ángeles ni contra las páginas que manejaba. También accedimos a la conversación entre la mujer y una de las víctimas, que desde hace un año espera le llegue su kit de cultivo.

Hola María

El damnificado, al que llamaremos Alejandro, marcó el número de teléfono que figuraba en varios de los avisos. Luego de intentar con el banco, consultar con abogados, meditar y esperar un tiempo a ver que pasaba, comprendió que no tenía otra opción que el cuerpo a cuerpo, aunque sea de esa forma. Hizo la llamada y del otro lado atendió María de los Ángeles. El diálogo fue interesante. Alejandro le preguntó que tenía que ver ella Cannabis Terra, la supuesta empresa que lo había estafado. “Nada -dijo la mujer con voz de inocente –solo usurparon mi identidad y me cerraron la cuenta en el banco por algo que no entendí bien que era”. La hipótesis de que alguien haya usado el nombre y la cuenta bancaria de una persona para tramar decenas de estafas es atractiva. Se trataría, en ese caso, de una modalidad en la que el estafador no quiere ganar dinero, sino empujar a su víctima te tener más de un problema. Un argumento interesante para una película de suspenso coreana.

Pero a un año de haberse descubierto una de las estafas, para Alejandro la respuesta de la mujer era poca cosa. “Entonces –le dijo él-¿estás dispuesta a devolverme el dinero que deposité en tu caja de ahorro? La mujer reculó. “Bueno- dijo- dejame tus datos y mi abogado se va a comunicar con vos”.

Alejandro entendió que era una nueva trampa. Que estaba por entrar a ese terreno fangoso y desconocido donde el intento de reparar el daño se vuelve más peligroso que el daño mismo. Se resignó a perder. Prometió no volver a ser inocente otra vez. Tomó aire y, sólo por molestar, le dio vuelta el argumento. “Entonces-dijo- pasame el teléfono de tu abogado y yo hablo con él. Si no tenés nada que ver, entenderás mi desconfianza”. La mujer hizo silencio por un instante. “No –largó finalmente- vos no tenés por qué molestarlo. Dejame tus datos y él se va a comunicar”. Era inútil. Alejandro dijo algunos insultos de cortesía, enumeró los delitos que se le atribuían a la mujer y cortó la comunicación. Apenas 24 horas luego de ese llamado –pero un año después de que se hablara públicamente de la primera estafa- THC comprobó que el teléfono dejó de pertenecer a un abonado en servicio. Alguien decidió que era mejor darlo de baja.

(artículo aparecido en la revista thc)

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2 comentarios en “Estafa e internet: marihuana, autos y cuentas bancarias

  1. Bueno,, si alguien anda por villa carlos paz y/o el valle de punilla, la falda etc, tenga cuidado, existe ahi daniel zuliani, franco zuliani y patricia guerra, que son ladrones y estafadores de autos y motos con la movida custom chopper, harley indian replicas y todo eso, a mi me estafaron ver bien en : http://www.estafadores-lafalda.com

  2. MIra casualidad ! el que lleva autos de LA MATANZA, BUENOS AIRES a esa ciudad son los hijos de OSCAR MADORNO . te paso la data:
    si te robaron auto, moto o triciclo urgente a lo mejore lo encontras
    EN LA LOCALIDAD DE LA MATANZA, BUENOS AIRES, ARGENTINA, en la calle BRAGADO 3152 del barrio de Oro Verde, Gonzalez Catán, a la altura de la ruta nacional 3, km 36, vive OSCAR ALBERTO MADORNO, DNI 10.137.440, tiene 58 años y junto a sus 2 hijos conocidos como los MELLI, MARIO LUCAS MADORNO, DNI 27.588.767 Y SERGIO GABRIEL MADORNO, DNI 27.588.766 se dedican a ESTAFAR a la gente vendiendole autos con motores y documentacion adulterada. Los hijos se dedican a las motos y triciclos. Ayer tenian mas de 50 unidades a menos de la mitad de su precio real ! y Muchas publicaciones las hacen con el nombre del negocio EL RAFA. Todos tienen causas penales por robo automotor, encubrimiento, venta de estupefacientes, estafas reiteradas y este OSCAR ALBERTO MADORNO tiene una por VIOLACION de una menor en 1987 en la localidad de Moron. Actualmente falsifican documentacion y venden autos mellizos Y TODO TIPO DE REPUESTO AUTOMOTOR de autos 00 Km junto con RAFAEL RICARDO PEREZ, conocido como EL RAFA, en su negocio desarmadero ubicado en la ruta 3, km 32 de Gonzalez Catán. Todos tienen muchas causas judiciales pero zafan por sus convenios con algunos policias y justicia.
    CUIDADO GENTE DE GONZALEZ CATAN, LA MATANZA Y QUIEN CAIGA POR INTERNET CON ESTA TERRIBLE MAFIA !!!

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