Comer en el Abasto

Si te gusta el cilantro, bancate el Abasto. Las verduras andinas,el ceviche y las papas a la huancaina dejaron de ser opciones exóticas para convertirse en posibilidad cotidiana. Los restó que se abren en Palermo, en Puerto Madero, las fusiones peruano-japonesa, peruano-italiana y hasta peruano-thai convirtieron a los chefs limeños en estrellas de la gastronomía. Pero la comida peruana no es una recién llegada: las guías más completas hace mucho que superaron el registro de más de un centenar de lugares para disfrutar los manjares Made in Perú en territorio porteño. El ground zero que posibilitó el auge es el Abasto, el barrio más peruano de Buenos Aires. Nada que ver con Puerto Madero o Belgrano. Acá no hay fusiones o inventos de vanguardia, sino bodegones que nacieron para que los inmigrantes no extrañen el sabor de su tierra, y que ahora apuntan a conquistar los paladares argentinos sin renunciar a la esencia de la cocina más completa y delicada del continente. Estos son los cuatro lugares que este blog recomienda visitar.

El Rey
El lugar:
Es uno de los más antiguos y el único del barrio con mantelería blanca. La decoración es de bodegón con adornos kitch y alusiones a la cultura andina. El ambiente es familiar y suelen ir varios turistas. Es un poco ruidoso, sin llegar a niveles molestos. Es ideal para ir con amigos, aunque tiene algunas mesas reservadas para comer de a dos.

Que pedir:
La especialidad de la casa es el ceviche mixto del rey ($ 55), que viene con pescado fresco cocinado con limón y camarones, en una presentación esmerada. El picante es aceptable para un paladar argentino. También se destacan el arroz con mariscos ($ 40) que se puede compartir y las infaltables papas a la huancaina ($25) un plato que en cada restaurant se cocina de manera diferente. La ocopa y la leche de tigre (como el ceviche, pero más fuerte y servido en una copa) también se dejan comer.

Para tener en cuenta:
Los fines de semana conviene reservar mesa o resignarse a esperar un rato. El trago emblema de la casa es el Pisco Sour ($18), que se prepara en el momento y por eso mismo tarda un poco en salir. No se sirve café, pero la oferta de postres es aceptable.

Horarios: Abre todos los días hasta la medianoche, menos lo miércoles.

Donde:
Agüero 457 – Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Reservas:
4867-3233


Mamani
El lugar:
Tiene un salón enorme, con capacidad para 200 personas. El ambiente es de gran comedor popular. Es ideal para ir en grupos grandes y con ganas de comer en cantidades importantes. La mayoría de los platos son para compartir y las cocineras no tienen problemas en ser espiadas. El servicio es muy bueno (las mozas sonríen casi por regla) pero si el salón está lleno puede que tarden un poco en atenderte.

Que pedir:
Las opciones son decenas, y todas están anunciadas en la puerta. La mayoría de los platos son en realidad combinaciones de dos o tres sabores distintos. Una opción entre tantas es pedir tallarines verdes con pollo frito ($ 40) que viene con un pesto peruano excelente. Los pollos -un emblema del lugar- se cocinan a la vista. De postre, si te animás, las cocineras recomiendan Suspiro Limeño.

Para tener en cuenta:
Es común que en medio de la cena lleguen Mariachis (con todo y sombreros mexicanos) para cantarle Las Mañanitas a los cumpleañeros que se agolpan en largas filas de mesas a un costado del salón. Si no te gusta la música mexicana, lo mejor es sentarte en la otro extremo de cualquier grupo que tenga cara de fiesta.

Cuando:
Todos los días desde el mediodía hasta las 2 AM

Donde:
Agüero 707 Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Reservas
4863-3256

Los Trujillanitos
El lugar:
Trujillo es a Lima lo que Córdoba a Buenos Aires, por lo menos en cuanto a la distancia. Los dueños de este restaurant son de esa zona, y abrieron sus puertas en el Abasto hace 15 años. En principio apuntaron a la comunidad peruana en Argentina -que los sigue eligiendo- pero con los años se adaptaron al público local. Con todo, sigue siendo el más peruano de los peruanos del Abasto. La decoración es de restauant chino de tenedor libre.

Que pedir:
El cabrito es del norte y nosotros somos del norte”, dice Beto, uno de los encargados.  Se cocina con cilantro, cebolla de verdeo y el “toque trujillano”, un secreto que el chef se reserva de revelar. La versión más barata sale $ 34 pesos y viene con frijoles y arroz. También dicen que el ceviche del norte tiene sus particularidades.

Para tener en cuenta:
Los mozos saben explicar cada plato de forma pedagógica. También suelen preguntar si se prefiere la comida con o sin picante. Si te animás a la primera opción, sabelo: cuando un peruano dice picante, está hablando en serio. Otro dato: entre las 13 y hasta las 19 la cocina se concentra en servir un menú fijo de que sale $ 15 pesos, pensado para los vecinos del barrio.

Cuando:
Todos los días, desde el mediodía hasta la medianoche.

Donde:
Av. Corrientes 3564 – Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Reservas:
4867-5537

Mochica
El lugar:
En una cuadra repleta de lugares peruanos tradicionales, Mochica es la apuesta del Abasto por la comida gourmet, por lo menos en cuanto a la puesta en escena. Con una decoración mas cuidada -pero sin perder el aire típico- un salón espacioso y bastante cómodo, no tiene mucho que envidiarle sus primos más nuevos, los restó peruanos de Palermo. Aquí, claro, hay menos experimentación: modernos si, pero respetando la tradición.

Que pedir:
Hay cinco opciones de tapeos ($ 90), ideales para probar de todo un poco y compartir con otra persona. También se puede comer un ceviche mixto ($55) pero viene con pocos camarones y es un poco picante. Si querés glamour, pedí un ceviche de salmón rosado ($80). Lo que no te podés perder es la Causa Limeña, un plato a base de papa amarilla, que puede venir con pollo ($35) o camarones ($50). No hay una gran carta de vinos.

El dato:
Como para demostrar que apuntan a un público amplio, en la carta y las paredes hay folletos y láminas que explican cada uno de los ingredientes que se usan en la comida. A mi me aburren un poco esas láminas, pero cada plato peruano tiene un origen particular, y en Mochica se preocuparon por que el comensal lo conozca.

Cuando:
Todos los días de 12 a 16:30 y de 20 a 01 horas. Los martes está cerrado. Los fines de semana hay horario corrido.

Donde:
Agüero 520 – Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Reservas:
4866-2200 o www.restaurantmochica.com.ar

Yapa: Bar Grau, el peruano menos peruano del mundo.
El Almirante Grau es uno de los principales próceres del Perú. El Bar Grau se llama así en su honor. Ubicado en el corazón andino del Abasto, el dueño del lugar -Celso, un limeño de pura cepa- apostó por lo distinto: solo sirve platos criollos, entre los que se destacan el bife gigante con papas fritas ($22), el guiso de lentejas y el locro en invierno. Decorado con cuadros de pintoras independientes, una pantalla gigante (los domingos a la tarde hay ciclo de cine, cada tanto fútbol) el ambiente es familiar y muy amigable. Ideal para comer rápido, con gusto a casero y sin gastar mucho.

El dato:
A veces van por ahí tuiteros famosos (?). Si vas a las 8 capaz están viendo el programa de Susana Gimenez. Si le pedís que lo cambien, no se enojan para nada.

Donde:
Jean Jaures 271

Cuando:
Todos los días de 11 a 23:30 hs

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3 comentarios en “Comer en el Abasto

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